BOHEMIOJUBILADO_
Poeta recién llegado
[video][video=youtube;MtXl_Jjwitg]http://www.youtube.com/watch?v=MtXl_Jjwitg[/video][/video]
Carta a Lucía
Me gusta mucho Lucía por tener el alma tan grande como la de un niño y un corazón que cree aún en Cupido, pero ella le teme mucho a sus flechas.
Me gusta mucho Lucia por recordarme un tiempo pasado, un tiempo en que yo la quería con un amor de niño y una ternura de idiota. Porque me recuerda las madrugadas con el sol a mis hombros y mis bolsillos cargados de sueños. Ella tenía la claridad de la luna, y no es que ya no la tenga, sino que ella se ha convertido en luna. Ella sufre con una tranquilidad pasiva, pero lo que más me gusta es verla reír, aunque a veces se esté riendo de mí.
Me gusta mucho Lucía, su libertad y su retiro; a Lucía le gustan las estrellas y tiene su estrella propia, como cualquier princesa que se respete. A veces se convierte en pájaro para conversar con los astros y cuando vuelve a la tierra es cuando más me gusta.
Me gusta mucho Lucía, por saber escuchar a Cortés, por ponerse sentimental con sus versos y querer ser gaviota como Juan Salvador. Lucía tiene lo que a mí me gusta que tenga una mujer y por qué no también lo que más me disgusta; me gusta por ser la verdadera Lucía, por leer las tonterías que a veces le escribo, por esas soledades que nunca me cuenta y por esas tristezas que siempre le advierto, porque yo soy un lunático y ella se ha convertido en mi luna, por esa relación extraña que nos une, o que nos separa. Porque ella tiene todo su tiempo ocupado, porque muchas veces no tiene tiempo para ella, y mejor no hablar del tiempo que dedica para mí. Pero por ese tiempo que siempre me regala yo me siento alegre, por ser corto y fugaz, como es para mí Lucía.
Me gusta mucho Lucía, porque ella teje con agujas de plata y lana de oro los días que le regala la vida. Ella es el viento, la cometa, ella es la vida. Y no es que yo esté enamorado de Lucía, sino que me inspira para escribir lo poco que sé de Lucía; en realidad es tan poco lo que sé de ella que quisiera saber su verdadera poesía, su autor favorito, su color preferido, su anhelo mayor, pero es tan difícil conocerla en todos sus detalles, que me asombra leer todo lo que ya he escrito de Lucía.
Me gusta mucho Lucía, esa mujer que se levanta y acaricia la mañana, que se despierta con la convicción de que hoy será un magnífico día y que en las noches se acuesta a soñar con la luna. Aunque no nos veamos con mucha frecuencia, ella comparte conmigo las pequeñas y grandes cosas que le suceden día a día. Siempre desde antes yo la presentía, en mis sueños, en todo lo que significaba para mí tener una amiga. El tiempo con ella no transcurre, el reloj nunca tiene las horas en orden, no hay almanaques, tampoco existen los días.
…Y podría decir mil cosas más que me gustan de Lucía, mil cosas más por las que me ha conquistado Lucía…
BOHEMIOJUBILADO_
Carta a Lucía
Me gusta mucho Lucía por tener el alma tan grande como la de un niño y un corazón que cree aún en Cupido, pero ella le teme mucho a sus flechas.
Me gusta mucho Lucia por recordarme un tiempo pasado, un tiempo en que yo la quería con un amor de niño y una ternura de idiota. Porque me recuerda las madrugadas con el sol a mis hombros y mis bolsillos cargados de sueños. Ella tenía la claridad de la luna, y no es que ya no la tenga, sino que ella se ha convertido en luna. Ella sufre con una tranquilidad pasiva, pero lo que más me gusta es verla reír, aunque a veces se esté riendo de mí.
Me gusta mucho Lucía, su libertad y su retiro; a Lucía le gustan las estrellas y tiene su estrella propia, como cualquier princesa que se respete. A veces se convierte en pájaro para conversar con los astros y cuando vuelve a la tierra es cuando más me gusta.
Me gusta mucho Lucía, por saber escuchar a Cortés, por ponerse sentimental con sus versos y querer ser gaviota como Juan Salvador. Lucía tiene lo que a mí me gusta que tenga una mujer y por qué no también lo que más me disgusta; me gusta por ser la verdadera Lucía, por leer las tonterías que a veces le escribo, por esas soledades que nunca me cuenta y por esas tristezas que siempre le advierto, porque yo soy un lunático y ella se ha convertido en mi luna, por esa relación extraña que nos une, o que nos separa. Porque ella tiene todo su tiempo ocupado, porque muchas veces no tiene tiempo para ella, y mejor no hablar del tiempo que dedica para mí. Pero por ese tiempo que siempre me regala yo me siento alegre, por ser corto y fugaz, como es para mí Lucía.
Me gusta mucho Lucía, porque ella teje con agujas de plata y lana de oro los días que le regala la vida. Ella es el viento, la cometa, ella es la vida. Y no es que yo esté enamorado de Lucía, sino que me inspira para escribir lo poco que sé de Lucía; en realidad es tan poco lo que sé de ella que quisiera saber su verdadera poesía, su autor favorito, su color preferido, su anhelo mayor, pero es tan difícil conocerla en todos sus detalles, que me asombra leer todo lo que ya he escrito de Lucía.
Me gusta mucho Lucía, esa mujer que se levanta y acaricia la mañana, que se despierta con la convicción de que hoy será un magnífico día y que en las noches se acuesta a soñar con la luna. Aunque no nos veamos con mucha frecuencia, ella comparte conmigo las pequeñas y grandes cosas que le suceden día a día. Siempre desde antes yo la presentía, en mis sueños, en todo lo que significaba para mí tener una amiga. El tiempo con ella no transcurre, el reloj nunca tiene las horas en orden, no hay almanaques, tampoco existen los días.
…Y podría decir mil cosas más que me gustan de Lucía, mil cosas más por las que me ha conquistado Lucía…
BOHEMIOJUBILADO_
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