La noche tiene color de lágrimas amargas, de mañanas inciertos, de soledades abandonadas, oscura como tus ojos, así es la noche, tan efímera, tan lejana y tan propia de quien la mira, de quien la siente, la noche huele a rosas secas de esperarte, a adioses olvidados, a la media vuelta de tu perfume y yo eterna enamorada suya, tuya.