Vevero
Poeta reconocida en el portal
Al principio fue el verbo,
como siempre funesto,
se acercó hasta la boca,
se conjugó con lo obsceno.
Entonces surgió el hombre,
de los dioses plebeyo,
mas quiso adueñarse
del universo tan bello
que en un mutilado abismo
proclamó su esqueleto
y al cadalso marcharon
todos esos ancestros.
Pero la gloria vana,
enlutaba su estigma:
una sombra mundana
como piel lo cubría
y en inconfesables sones
bramó su cobardía.
Fue tanto el temor
y el ardor de su ironía
que en lodo se convirtió
con el pasar de los días.
Allí estaba el pudor
con toda su osadía
y con ese resquemor,
que tanto le dolía,
puso fin a la ilusión
que alimentaba su vida.