El tren de los condenados (metafóricamente hablando, claro)

emuletero

Poeta veterano en el portal
Saquean nuestras conciencias
a noticias podridas,
falacias de exterminio
una tras otra
siendo ese su poder y su dominio.

Nos suben a empujones
en el tren de la vida;
en los vagones de los condenados becerros
o de las ovejas listas para el degolladero,
sembrando nuestras mentes de estupideces
siendo sus esclavos y siervos.

De cuando en cuando se oye un quejido
una voz que se alza más fuerte que las demás,
allá en el fondo del vagón de carga,
¡uno que se pregunta !
¿qué hacemos aquí todos encerrados y callados
seguimos siendo humanos ?,
o somos desechos mutantes,
restos de humanos de neuronas masacradas,
androides,
fieles servidores de nuestros señores.

¿A eso hemos llegado
a este fin perverso y demoníaco?.

A asentir con lo que nos queda de cerebro
todas las mentiras que nos cuentan
cuando les da la gana contarlas, claro.

A conformarnos,
mirando el paisaje de la vida
sentados en nuestro tren particular,
sin preguntar,
sin mover un músculo,
ni tan siquiera balbucear
entrecortadas sílabas,
¡hacia donde vamos, coño!.

¡Nos desforestan los bosques!,
a regañadientes, lo aceptamos.

¡Nos venden toda clase de guerras
estúpidas vanidades humanas,
beneficiosas y mundanas!,

vociferamos un poco...
pero al final seguimos callando,
tragando mierda, tragando.

¡Qué el clima está cambiando
y el planeta se sacude sus mosquitos,
nosotros sus inquilinos!,

alguien le pondrá remedio y solución,
pensamos.

¡Qué ya no hay cambio climático
y nos venden una crisis mundial!,

dejamos la Tierra a un lado
y nos merendamos la crisis
que ellos han inventado.

Y así el tren sigue sin detenerse
porque nadie se ha preguntado...
En qué estación tenemos que apearnos.

Cambiando de maquinista en cada mínima parada
para que no podamos ver su jugada.
 
Última edición:
Saquean nuestras conciencias
a noticias podridas,
falacias de exterminio
una tras otra
siendo ese su poder y su dominio.

Nos suben a empujones
en el tren de la vida;
en los vagones de los condenados becerros
o de las ovejas listas para el degolladero,
sembrando nuestras mentes de estupideces
siendo sus esclavos y siervos.

De cuando en cuando se oye un quejido
una voz que se alza más fuerte que las demás,
allá en el fondo del vagón de carga,
¡uno que se pregunta !
¿qué hacemos aquí todos encerrados y callados
seguimos siendo humanos ?,
o somos desechos mutantes,
restos de humanos de neuronas masacradas,
androides,
fieles servidores de nuestros señores.

¿A eso hemos llegado
a este fin perverso y demoníaco?.

A asentir con lo que nos queda de cerebro
todas las mentiras que nos cuentan
cuando les da la gana contarlas, claro.

A conformarnos,
mirando el paisaje de la vida
sentados en nuestro tren particular,
sin preguntar,
sin mover un músculo,
ni tan siquiera balbucear
entrecortadas sílabas,
¡hacia donde vamos, coño!.

¡Nos desforestan los bosques!,
a regañadientes, lo aceptamos.

¡Nos venden toda clase de guerras
estúpidas vanidades humanas,
beneficiosas y mundanas!,
vociferamos un poco...
pero al final seguimos callando,
tragando mierda, tragando.

¡Qué el clima está cambiando
y el planeta se sacude sus mosquitos,
nosotros sus inquilinos!,
alguien le pondrá remedio y solución,
pensamos.

¡Qué ya no hay cambio climático
y nos venden una crisis mundial!,
dejamos la Tierra a un lado
y nos merendamos la crisis
que ellos han inventado.

Y así el tren sigue sin detenerse
porque nadie se ha preguntado..............
en qué estación tenemos que apearnos.

Cambiando de maquinista en cada mínima parada
para que no podamos ver su jugada.


En ese mismo vagón a la oveja pensante le cae la hoz sobre su cabeza, pobre de aquellas que en otra busquen guía (metafóricamente hablando, claro). Saludos cordiales y estrellas para tu obra Sergio.
 
Saquean nuestras conciencias



a noticias podridas,
falacias de exterminio
una tras otra
siendo ese su poder y su dominio.


Nos suben a empujones
en el tren de la vida;
en los vagones de los condenados becerros
o de las ovejas listas para el degolladero,
sembrando nuestras mentes de estupideces
siendo sus esclavos y siervos.


De cuando en cuando se oye un quejido
una voz que se alza más fuerte que las demás,
allá en el fondo del vagón de carga,
¡uno que se pregunta !
¿qué hacemos aquí todos encerrados y callados
seguimos siendo humanos ?,
o somos desechos mutantes,
restos de humanos de neuronas masacradas,
androides,
fieles servidores de nuestros señores.


¿A eso hemos llegado
a este fin perverso y demoníaco?.


A asentir con lo que nos queda de cerebro
todas las mentiras que nos cuentan
cuando les da la gana contarlas, claro.


A conformarnos,
mirando el paisaje de la vida
sentados en nuestro tren particular,
sin preguntar,
sin mover un músculo,
ni tan siquiera balbucear
entrecortadas sílabas,
¡hacia donde vamos, coño!.


¡Nos desforestan los bosques!,
a regañadientes, lo aceptamos.


¡Nos venden toda clase de guerras
estúpidas vanidades humanas,
beneficiosas y mundanas!,
vociferamos un poco...
pero al final seguimos callando,
tragando mierda, tragando.


¡Qué el clima está cambiando
y el planeta se sacude sus mosquitos,
nosotros sus inquilinos!,
alguien le pondrá remedio y solución,
pensamos.


¡Qué ya no hay cambio climático
y nos venden una crisis mundial!,
dejamos la Tierra a un lado
y nos merendamos la crisis
que ellos han inventado.


Y así el tren sigue sin detenerse
porque nadie se ha preguntado..............
en qué estación tenemos que apearnos.


Cambiando de maquinista en cada mínima parada
para que no podamos ver su jugada.




Asi es la vida, ese tren que nunca para y que en las minimas paradas que hace,
a veces nos encontramos cosas muy buenas y otras no tantas, pero hay que subirse otra vez, no queda más remedio, me gustó mucho tu poema, siempre disfruto de ellos.
Un placer haber pasado, muchos besos y tus estrellassssss:::hug::::::hug:::
 
Última edición:
Buena composicion de un poema mas que real....pues continuamos siendo como ovejitas en un corral de pastoreo.
Muy bueno Sergio....un placer seguir tu pluma.
Besos de cariño y luz...te quiero.
 
Waoooo, que verdad tan magistralmente enmarcada. El otro hecho; no darnos cuenta que los maquinistas, son minoría, y los encarcelados, mayoría, con buenas cuerdas vocales para decir; ¡BASTA YA¡, pero me pregunto… ¿ porque no se ha hecho?, ¿a que se teme? La interrogante de los sesenta y cuatro mil chavitos….mis aplausos y estrellas para esta maravillosa obra….abrazos
 
Hola, ahi seguimos en el tren de los condenados, algunos detectan lo que está ocurriendo pero otros ni cuenta se dan, robotizados, enfermos sin concencia, viviendo sueños ajenos y turbios. Saludos
¡SONRIE!
 
Emu, que bien muy buen escrito deja mucho para pensar que vamos en ese tren y cada maquinista lo lleva a su ritmo y a sus fines , muy bueno de verdad , estrellas muchas estrellas,
 
Asi es la vida, ese tren que nunca para y que en las minimas paradas que hace,
a veces nos encontramos cosas muy buena y otras no tantas, pero hay que subirse otra ves, no queda más remedio, me gustó mucho tu poema, siempre disfruto de ellos.
Un placer haber pasado, muchos besos y tus estrellassssss:::hug::::::hug:::


Gracias por tus comentarios Mari
Besos
 
Excelentes versos, Emuletero. Tienen esa fuerza reflexiva que mueve conciencias.
Nos comprimen en vagones estrechos para hacer callar la voz, pero tu voz suena más alto que el ruido que produce esa locomotora!
Si perece el pensamiento, perece nuestra alma.Que nunca se apague la voz de la esperanza...
Abrazos y estrellas!
 
Waoooo, que verdad tan magistralmente enmarcada. El otro hecho; no darnos cuenta que los maquinistas, son minoría, y los encarcelados, mayoría, con buenas cuerdas vocales para decir; ¡BASTA YA¡, pero me pregunto… ¿ porque no se ha hecho?, ¿a que se teme? La interrogante de los sesenta y cuatro mil chavitos….mis aplausos y estrellas para esta maravillosa obra….abrazos



Así es Ivette,
¿por qué no hemos hecho nada todavía por evitar
lo que se nios viene encima?
luego nos quejamos de todo

Gracias por tus comentarios compañera
 
Muy cierto, nos "venden" las noticias, hasta la "historia" y desde nuestra butaca observamos con distancia y desgana como el mundo, nuestro mundo, nos devora y nosotros sin inmutarnos.

Buen tema.

BESOSTES
JULIA
 
Todo el poema es una ingenuidad. Cuentas en él verdades de catecismo. Las cosas ya no van por aquí. De verdad. Madura. Y abre más los ojos. Escribirás cosas más interesantes, pasos más allá de esto.
 
Saquean nuestras conciencias
a noticias podridas,
falacias de exterminio
una tras otra
siendo ese su poder y su dominio.

Nos suben a empujones
en el tren de la vida;
en los vagones de los condenados becerros
o de las ovejas listas para el degolladero,
sembrando nuestras mentes de estupideces
siendo sus esclavos y siervos.

De cuando en cuando se oye un quejido
una voz que se alza más fuerte que las demás,
allá en el fondo del vagón de carga,
¡uno que se pregunta !
¿qué hacemos aquí todos encerrados y callados
seguimos siendo humanos ?,
o somos desechos mutantes,
restos de humanos de neuronas masacradas,
androides,
fieles servidores de nuestros señores.

¿A eso hemos llegado
a este fin perverso y demoníaco?.

A asentir con lo que nos queda de cerebro
todas las mentiras que nos cuentan
cuando les da la gana contarlas, claro.

A conformarnos,
mirando el paisaje de la vida
sentados en nuestro tren particular,
sin preguntar,
sin mover un músculo,
ni tan siquiera balbucear
entrecortadas sílabas,
¡hacia donde vamos, coño!.

¡Nos desforestan los bosques!,
a regañadientes, lo aceptamos.

¡Nos venden toda clase de guerras
estúpidas vanidades humanas,
beneficiosas y mundanas!,

vociferamos un poco...
pero al final seguimos callando,
tragando mierda, tragando.

¡Qué el clima está cambiando
y el planeta se sacude sus mosquitos,
nosotros sus inquilinos!,

alguien le pondrá remedio y solución,
pensamos.

¡Qué ya no hay cambio climático
y nos venden una crisis mundial!,

dejamos la Tierra a un lado
y nos merendamos la crisis
que ellos han inventado.

Y así el tren sigue sin detenerse
porque nadie se ha preguntado...
En qué estación tenemos que apearnos.

Cambiando de maquinista en cada mínima parada
para que no podamos ver su jugada.



Así es poeta, caemos en el silencio y en la apatía que castra a las masas y donde el grito se muere sin eco... es tu poema realmente el susurro de muchos que pueden unirse y tal vez entonces logremos despertar y hacernos responsables para generar un cambio de conciencia, donde predomine la razón a la ambición.

Encantada de leerte poeta, me uno a la denuncia aquí plasmada y te dejo besos y estrellas de admiración.

http://www.mundopoesia.com/foros/search.php?searchid=989236

http://www.mundopoesia.com/foros/poemas-sociopoliticos/274165-nepotismo.html
 
Saquean nuestras conciencias
a noticias podridas,
falacias de exterminio
una tras otra
siendo ese su poder y su dominio.

Nos suben a empujones
en el tren de la vida;
en los vagones de los condenados becerros
o de las ovejas listas para el degolladero,
sembrando nuestras mentes de estupideces
siendo sus esclavos y siervos.


De cuando en cuando se oye un quejido
una voz que se alza más fuerte que las demás,
allá en el fondo del vagón de carga,

¡uno que se pregunta !
¿qué hacemos aquí todos encerrados y callados
seguimos siendo humanos ?,

o somos desechos mutantes,
restos de humanos de neuronas masacradas,
androides,
fieles servidores de nuestros señores.


¿A eso hemos llegado
a este fin perverso y demoníaco?.

A asentir con lo que nos queda de cerebro
todas las mentiras que nos cuentan
cuando les da la gana contarlas, claro.

A conformarnos,
mirando el paisaje de la vida
sentados en nuestro tren particular,
sin preguntar,
sin mover un músculo,
ni tan siquiera balbucear
entrecortadas sílabas,
¡hacia donde vamos, coño!.

¡Nos desforestan los bosques!,
a regañadientes, lo aceptamos.

¡Nos venden toda clase de guerras
estúpidas vanidades humanas,
beneficiosas y mundanas!,

vociferamos un poco...
pero al final seguimos callando,
tragando mierda, tragando.

¡Qué el clima está cambiando
y el planeta se sacude sus mosquitos,
nosotros sus inquilinos!,


alguien le pondrá remedio y solución,
pensamos.

¡Qué ya no hay cambio climático
y nos venden una crisis mundial!,

dejamos la Tierra a un lado
y nos merendamos la crisis
que ellos han inventado.


Y así el tren sigue sin detenerse
porque nadie se ha preguntado...
En qué estación tenemos que apearnos.

Cambiando de maquinista en cada mínima parada
para que no podamos ver su jugada.




Sergio
Nuestro convulsionado mundo
con los gobernantes que se corrompen
apenas llegan al poder...
tal vez no podamos hacer gran cosa
si estamos separados
pero si unimos nuestras manos y voces
tal vez logremos algo...
Estrellas a tu pluma de denuncia que apoyo.
Abracitos.
Ana
 
Saquean nuestras conciencias
a noticias podridas,
falacias de exterminio
una tras otra
siendo ese su poder y su dominio.

Nos suben a empujones
en el tren de la vida;
en los vagones de los condenados becerros
o de las ovejas listas para el degolladero,
sembrando nuestras mentes de estupideces
siendo sus esclavos y siervos.

De cuando en cuando se oye un quejido
una voz que se alza más fuerte que las demás,
allá en el fondo del vagón de carga,
¡uno que se pregunta !
¿qué hacemos aquí todos encerrados y callados
seguimos siendo humanos ?,
o somos desechos mutantes,
restos de humanos de neuronas masacradas,
androides,
fieles servidores de nuestros señores.

¿A eso hemos llegado
a este fin perverso y demoníaco?.

A asentir con lo que nos queda de cerebro
todas las mentiras que nos cuentan
cuando les da la gana contarlas, claro.

A conformarnos,
mirando el paisaje de la vida
sentados en nuestro tren particular,
sin preguntar,
sin mover un músculo,
ni tan siquiera balbucear
entrecortadas sílabas,
¡hacia donde vamos, coño!.

¡Nos desforestan los bosques!,
a regañadientes, lo aceptamos.

¡Nos venden toda clase de guerras
estúpidas vanidades humanas,
beneficiosas y mundanas!,

vociferamos un poco...
pero al final seguimos callando,
tragando mierda, tragando.

¡Qué el clima está cambiando
y el planeta se sacude sus mosquitos,
nosotros sus inquilinos!,

alguien le pondrá remedio y solución,
pensamos.

¡Qué ya no hay cambio climático
y nos venden una crisis mundial!,

dejamos la Tierra a un lado
y nos merendamos la crisis
que ellos han inventado.

Y así el tren sigue sin detenerse
porque nadie se ha preguntado...
En qué estación tenemos que apearnos.

Cambiando de maquinista en cada mínima parada
para que no podamos ver su jugada.


Y se desprende el hedor, lejano, no llega a nuestro olfato más que un toque suave... Pensamos que no va con nosotros, que es caca de otra gente, y al final nos daremos cuenta...cuando nos axfisie.
Buena crítica, Sergio, aunque me pareció más un buenísimo artículo que un buen poema.
De todos modos, mis felicitaciones y mis estrellas.
 
Se puede decir más alto, peor no más claro...
Por desgracia es cierto, si, solo somos parte de sus ganancias y somos trados como ganado.

Enhorabuena por tan hermosa declaración de intenciones a las que me uno...

Felicitaciones de corazón

Abrazos

coral
 
Excelentes versos, Emuletero. Tienen esa fuerza reflexiva que mueve conciencias.
Nos comprimen en vagones estrechos para hacer callar la voz, pero tu voz suena más alto que el ruido que produce esa locomotora!
Si perece el pensamiento, perece nuestra alma.Que nunca se apague la voz de la esperanza...
Abrazos y estrellas!



MuCHAS Gracias por tan certeros comentarios
Un abrazo
 
Muy cierto, nos "venden" las noticias, hasta la "historia" y desde nuestra butaca observamos con distancia y desgana como el mundo, nuestro mundo, nos devora y nosotros sin inmutarnos.

Buen tema.

BESOSTES
JULIA



Gracias por pasar Sra, Administradora jejeje
Muy agradecido que te haya gustado el tema, Julia
brazos
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba