Travesía de un alma errante en un rutinario y típico día.

D_Carolina_Garay´s***

Poeta recién llegado
Una nublada mañana escuché El resonar de un pajarito
Que hace mucho no cantaba,
Ese dulce trino anunciaba la llegada de un futuro
Inmediato y profundamente sombrío.

Una realidad hostigante y hostilmente tediosa invadió mi mundo;
Las campanas suenan,
El reloj marca las cinco de la mañana,
Comienza un laborioso día,
Mi día comienza a caminar.

Errante en este mundo y buscando un lugar done habitar Se encuentra mi alma,
Cristales mágicos con peculiar figura, textura y color La rodean,
La adornan y la guían en compañía de Singulares demonios
Que la revisten de oscuridad y temor.

Que extraña se siente mi errante alma,
Deambulando y vagando en mi mundo,
Al lado de esos indestructibles seres.

Mi errante alma se detiene y empieza a observar su espacio, mi mundo, un paisaje psíquico.
Minuciosamente siente, percibe y detalla cada uno de sus elementos
y se dirige a la orilla de la cascada de un mar humano,
Donde por un momento reposó.

Cuando despertó, por instinto repentino
Supo que su destino no era ambiguo y equivoco como creía,
Entendió que ella no estaba en venta pero que si tenia un precio,
Un valor, que por cierto era bastante alto.

Finalmente y con ansiedad decidió no salir más
Y hospedarse por muchísimo tiempo en mi mundo,
En mi paisaje psíquico,
Junto con sus nuevos amigos.

Ahora soy yo, quien camina errante por la arena del mar,
Contándole al viento y a la luna
Que en medio de mi soledad voy acompañado
De sentimientos, temores y oscuridad;
Que con el intervalo de una mirada a mi mundo,
Puedo comprobar su historial y agregar:
“pobre mi alma errante, no quiero estar en su lugar”.

Las campanas suenan, una vez más,
El reloj maraca las doce de la noche,
Termina un laborioso día,
Mi día se marcha a descansar.
 
Última edición por un moderador:
Una nublada mañana escuché El resonar de un pajarito
Que hace mucho no cantaba,
Ese dulce trino anunciaba la llegada de un futuro
Inmediato y profundamente sombrío.

Una realidad hostigante y hostilmente tediosa invadió mi mundo;
Las campanas suenan,
El reloj marca las cinco de la mañana,
Comienza un laborioso día,
Mi día comienza a caminar.

Errante en este mundo y buscando un lugar done habitar Se encuentra mi alma,
Cristales mágicos con peculiar figura, textura y color La rodean,
La adornan y la guían en compañía de Singulares demonios
Que la revisten de oscuridad y temor.

Que extraña se siente mi errante alma,
Deambulando y vagando en mi mundo,
Al lado de esos indestructibles seres.

Mi errante alma se detiene y empieza a observar su espacio, mi mundo, un paisaje psíquico.
Minuciosamente siente, percibe y detalla cada uno de sus elementos
y se dirige a la orilla de la cascada de un mar humano,
Donde por un momento reposó.

Cuando despertó, por instinto repentino
Supo que su destino no era ambiguo y equivoco como creía,
Entendió que ella no estaba en venta pero que si tenia un precio,
Un valor, que por cierto era bastante alto.

Finalmente y con ansiedad decidió no salir más
Y hospedarse por muchísimo tiempo en mi mundo,
En mi paisaje psíquico,
Junto con sus nuevos amigos.

Ahora soy yo, quien camina errante por la arena del mar,
Contándole al viento y a la luna
Que en medio de mi soledad voy acompañado
De sentimientos, temores y oscuridad;
Que con el intervalo de una mirada a mi mundo,
Puedo comprobar su historial y agregar:
“pobre mi alma errante, no quiero estar en su lugar”.

Las campanas suenan, una vez más,
El reloj maraca las doce de la noche,
Termina un laborioso día,
Mi día se marcha a descansar.

Interesante obra que sincroniza las sensaciones desde
esa navegacion de sentimientos que se adentran
en momentos vivenciales. felicidades, magnifico.
luzyabsenta
 

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