Cerré tus ojos
recordando cuando fue la última vez
que a besos ocasioné ese movimiento.
Tus párpados se unieron
para no separarse ya más,
clavando mi alma al muro.
No pasa un día
sin que visite el santo lugar
donde te robé.
Aún mis dedos recuerdan tu piel
no puedo olvidar tu perfume peculiar,
ni tu manera de respirar.
El corazón me galopa con solo llegar
a las mismas maderas de nuestro peregrinar.
Nuestra primera vez...
se queda en la historia.
Cerré tus ojos,
ya no pude sonreír jamás.
Logro alejarme en cada noche,
para ahogarme de locura y canciones
y volver a cada amanecer.
Nada esta escrito... aún.
recordando cuando fue la última vez
que a besos ocasioné ese movimiento.
Tus párpados se unieron
para no separarse ya más,
clavando mi alma al muro.
No pasa un día
sin que visite el santo lugar
donde te robé.
Aún mis dedos recuerdan tu piel
no puedo olvidar tu perfume peculiar,
ni tu manera de respirar.
El corazón me galopa con solo llegar
a las mismas maderas de nuestro peregrinar.
Nuestra primera vez...
se queda en la historia.
Cerré tus ojos,
ya no pude sonreír jamás.
Logro alejarme en cada noche,
para ahogarme de locura y canciones
y volver a cada amanecer.
©®Todos los derechos reservados bajo el nombre de Jorge de Córdoba, Barak ben Asís, Cesarfco.cd
Nada esta escrito... aún.
Escucha Radio Mundo Poesía
Para relajarte en el relajo.