Vital
Poeta veterano en el portal
Por mi amado amigo, infatigable compañero de juegos, paciente y sereno, por estar siempre
dispuesto, por su mirada tierna de total comprensión, que bajaba cundo le miraba muy fijo en
señal de total sumisión. Siempre a mi lado pendiente de donde iba o venía yo. Con la mirada
atenta a mi voz, que era para él música celestial
Hoy le dije lo que nunca le pensé decir: ADIOS NIEBLA, jamás me gustó esa palabra
Era enérgico y juguetón, fuerte muy fuerte, pero sensible como un gatito, y su tierna
mirada, ya en la perrera de adopción nos cautivó, pues era aún cachorrito, y antes de elegir
nosotros uno de los cuatro hermanos, él a nosotros nos eligió y vino corriendo hacia mí como
si me conociera de siempre y desde entonces hasta hoy yo tuve siempre su niebla y el mi sol
Su muerte no es casual, sino causal, por desgracia, por envenenamiento mueren demasiadas
victimas a diario, la vida en el planeta peligra ante tan injusta y desaprensiva mirada hacia el
mundo animal. Veneno letal que derriba la primera ficha del dominó y las demás van en
cadena cayendo ante la injusta arrogancia de la indiferencia humana
Mis lágrimas me limpian los ojos y mi mirada queda limpia, pues son de amor, no de rabia ni
venganza, y menos de odio, son de amor por el recuerdo de su permanencia y ahora silenciosa
ausencia.
No retengo nada negativo en mí, tan solo no lo potencio. Mi sentido de la libertad no se
contamina con la maldad injustificada, que como las aguas de un rio me rodean y crean en mi
tierra firme una isla.
Hay un vecino que a sus perros los quiere en jaulas, y el delito de Niebla era su libertad,
y la libertad molesta , como la hierba verde, que ellos con herbicidas matan.
Conceptos de limpieza y control con cadenas que a ellos mismos condena
Morir libre y feliz, no es morir es vivir, pues vivirá eternamente en mí.
A mi niebla no lo matado nadie, tan solo en mi amor ahora descansa y ahí el veneno de los
demás no alcanza.
Lágrimas de amigo, entre la paz y el dolor de su ausencia, totalmente canalizadas en mí fluyen
mansas, de madrugada, cuando la mente y el cuerpo descansan, tan solo la consciencia por
voz, ¡habla !
Noche de luna, que le conoce bien y le despide bañándole de plata y hasta un audaz ruiseñor
le canta, mejor funeral para él no deseaba
Me estimula la pena y me masturba la rabia, más tan solo eyacula amor y nada se pierde en
esta batalla; Porque la gloria gana sobre la venganza y eso no es perdida es: Victoria
La carne y la sangre duermen, el espíritu calla, pero el amor mi alma ensalza
Por eso deposito una corona de flores en su tumba, solo una.
La amorosa amistad que nos unía por libertad. La deposito a su lado,
bajo el castaño que con su sombra le protege, para que juntos en paz descansen
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