Rigel Amenofis
Poeta que considera el portal su segunda casa
Luz y magia
I
Este efluvio, esta lava y este sol
que se apodera de todo
y quiere brotar
solo se libera en la palabra.
Es una gracia legada por el tiempo
en la música, en el arte,
que detona en el crepúsculo,
en el bosque y en la canción del silencio.
Esencia vital
que conforma el cristal del firmamento
y pinta de flores y añoranza
la forma de mi amada.
Me ha llevado a los libros,
me hermana con la esencia de los templos
y el alma de todo lo viviente.
Se alimenta del recuerdo y del futuro,
cree en la belleza,
aspira a los deleites sublimes
que manan de la esperanza y del amor.
Ha hecho que tú, mi amada,
ocupes mis sueños
y vivas en abstracto jardín;
te viste de luz y magia
que vencen a la muerte y al dolor.
II
Exquisita opresión que diviniza, redime
y da al matiz del cielo su derrotero
de arcano y aspiración, colmando
con su afecto la oquedad de la noche.
Este ingente sentimiento grita sus presagios
para prefigurar la utopía como un remanso
escindido por el tiempo, donde la albura
de la nieve alberga golondrinas y rosas.
Nos predica la apología del espíritu
que se esconde en la magia y la luz
de las estrellas, tras los párpados cerrados,
en el clarividencia del poeta....
Viernes 23 Abril 2010
Copyright © Derechos reservados ®
I
Este efluvio, esta lava y este sol
que se apodera de todo
y quiere brotar
solo se libera en la palabra.
Es una gracia legada por el tiempo
en la música, en el arte,
que detona en el crepúsculo,
en el bosque y en la canción del silencio.
Esencia vital
que conforma el cristal del firmamento
y pinta de flores y añoranza
la forma de mi amada.
Me ha llevado a los libros,
me hermana con la esencia de los templos
y el alma de todo lo viviente.
Se alimenta del recuerdo y del futuro,
cree en la belleza,
aspira a los deleites sublimes
que manan de la esperanza y del amor.
Ha hecho que tú, mi amada,
ocupes mis sueños
y vivas en abstracto jardín;
te viste de luz y magia
que vencen a la muerte y al dolor.
II
Exquisita opresión que diviniza, redime
y da al matiz del cielo su derrotero
de arcano y aspiración, colmando
con su afecto la oquedad de la noche.
Este ingente sentimiento grita sus presagios
para prefigurar la utopía como un remanso
escindido por el tiempo, donde la albura
de la nieve alberga golondrinas y rosas.
Nos predica la apología del espíritu
que se esconde en la magia y la luz
de las estrellas, tras los párpados cerrados,
en el clarividencia del poeta....
Viernes 23 Abril 2010
Copyright © Derechos reservados ®
Última edición: