Jorge Yanes
Poeta fiel al portal
PRIMER ACTO.
Pero la luna orbita entre estos animales inverosímiles,
hechos de calcio y silencios purpura,
sólo quedan tus faldas amarillas.
La fortuna se aleja...
se desvanece en tus laberintos de carne.
Nunca supe de la luna más allá de tus ojos
reposaba taciturna, sin escarcha y opaca
en tu cielo de párpados
el azul ultramarino se hacía pastoso.
Se quebraba.
Chocaba;
y se volvía tristeza,
justo como un cielo artificial.
Somos, muñecos de cuerda
insertados en el espacio,
chocamos
y damos la vuelta,
seguimos de espaldas...
Soy un arlequín vuelto rey,
fui maquillado para encajar en el personaje (...)
El último actor de estas escenas quebradas.
No soy nada después del escenario,
quizá un telón vuelto jirones,
taciturno y sin escarcha,
rendido a los siete pecados,
llevo días insomne.
La gente siempre olvida cosas,
el olvido fue criado entre mis manos,
hoy asecha a las personas
y las hacer perder el juego,
a veces cortamos la arteria incorrecta,
los cables azules
debieron ser rojos,
así es como perdemos el juego...
Sólo que a veces perdemos también el destino.
imagen: Claro de luna, 1928 Salvador Dalí
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