cipres1957
Poeta veterano en el portal
Soy el silencio,
el que deja de hablar para escribir,
balbucear incoherencias desde un púlpito blanco,
desde el cerrojo imbécil de tu lengua
que se niega, se retrae impunemente
hasta ser descifrado por un word
y sus malditas correcciones.
Un error haciendo catarsis,
magullando con dientes la piedra,
el basamento de su yo inútil y abstracto.
Se corta el talón de Aquiles de tus miserias,
cae arrumbado entre los pies,
los crudos y desnudos pies de un gigante,
el que observa abstraído por mi risa,
la risa incomprensible de tu miedo.
Fue la honda certera de la palabra,
el proyectil disparado desde adentro
¡No huyas cobarde!
Abre el flujo de la sangre,
corroe el senil abandono estéril a los fracasos;
el estúpido amor altera tu libre albedrío
pero no lo mata.
el que deja de hablar para escribir,
balbucear incoherencias desde un púlpito blanco,
desde el cerrojo imbécil de tu lengua
que se niega, se retrae impunemente
hasta ser descifrado por un word
y sus malditas correcciones.
Un error haciendo catarsis,
magullando con dientes la piedra,
el basamento de su yo inútil y abstracto.
Se corta el talón de Aquiles de tus miserias,
cae arrumbado entre los pies,
los crudos y desnudos pies de un gigante,
el que observa abstraído por mi risa,
la risa incomprensible de tu miedo.
Fue la honda certera de la palabra,
el proyectil disparado desde adentro
¡No huyas cobarde!
Abre el flujo de la sangre,
corroe el senil abandono estéril a los fracasos;
el estúpido amor altera tu libre albedrío
pero no lo mata.