Esta noche, oscura, como es mí presente.
Mientras intento deshacerme de mi tormentoso día, el insomnio me asecha.
Repentinamente en mi mente aterrizan viejos e inesperados recuerdos.
Esos días en donde mi ser era inocente y mi mente ingenua, esos días en donde me atrevo a decir que era feliz.
Ahora, poco a poco cada espacio vacío se llena con cada diminuto recuerdo, poco a poco toma forma como si se tratara de un rompecabezas inmenso.
Mis lágrimas caen al tener frente a mis ojos esos viejos momentos.
Cada sonrisa era verdadera, corría con tanta alegría, jugaba, me caía, brincaba, mis ojos tenían ese brillo que toda niña tiene al jugar.
En ocasiones desearía que no fueran necesarios los cambios.
Por qué es tan difícil ver con la mirada de un niño?
Quisiera regresar al pasado y ser un momento más, tan feliz como lo era en esos distorsionados tiempos.
El rostro de un niño inocente y feliz es un gran reto para mi marchito ser.
Mientras intento deshacerme de mi tormentoso día, el insomnio me asecha.
Repentinamente en mi mente aterrizan viejos e inesperados recuerdos.
Esos días en donde mi ser era inocente y mi mente ingenua, esos días en donde me atrevo a decir que era feliz.
Ahora, poco a poco cada espacio vacío se llena con cada diminuto recuerdo, poco a poco toma forma como si se tratara de un rompecabezas inmenso.
Mis lágrimas caen al tener frente a mis ojos esos viejos momentos.
Cada sonrisa era verdadera, corría con tanta alegría, jugaba, me caía, brincaba, mis ojos tenían ese brillo que toda niña tiene al jugar.
En ocasiones desearía que no fueran necesarios los cambios.
Por qué es tan difícil ver con la mirada de un niño?
Quisiera regresar al pasado y ser un momento más, tan feliz como lo era en esos distorsionados tiempos.
El rostro de un niño inocente y feliz es un gran reto para mi marchito ser.