Tu imágen me sonrosa cual vestido de aurora,
se pierde entre las lágrimas y sus lunas brillantes.
Mis ojos encantados se mofan de campantes,
mi verso de epitafio de rodillas te implora:
Al cielo me acompañes con tu miel que enamora,
recuerdes los antaños de las Diosas amantes.
Tan sólo en mis palabras tus miradas distantes,
a Venus y Afrodita nuestro amor cuando el llora.
Al fin podré sentirme cual hombre afortunado,
versando a mi princesa con letras de romance.
Fundando con un beso su boca amapolada.
Pedir por su presencia pues mi alma envenenada,
espera más que nunca mi tristeza la alcance
y así con su consuelo ser al fin perdonado.
se pierde entre las lágrimas y sus lunas brillantes.
Mis ojos encantados se mofan de campantes,
mi verso de epitafio de rodillas te implora:
Al cielo me acompañes con tu miel que enamora,
recuerdes los antaños de las Diosas amantes.
Tan sólo en mis palabras tus miradas distantes,
a Venus y Afrodita nuestro amor cuando el llora.
Al fin podré sentirme cual hombre afortunado,
versando a mi princesa con letras de romance.
Fundando con un beso su boca amapolada.
Pedir por su presencia pues mi alma envenenada,
espera más que nunca mi tristeza la alcance
y así con su consuelo ser al fin perdonado.
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