Angel Virgilio
Poeta que considera el portal su segunda casa
Se ampara la vida en mirar al cielo
cuando las penas son color de roca,
la angustia es una llaga que nos toca;
ruido despertador de escalofrío.
Modalidad de devolver la lluvia
canje por lagrimas de cara arriba,
pero la gravedad como el escriba,
no permite el inútil desvarío.
De modo que es mejor tragar el rezo,
que lo eleve silente el pensamiento,
que vuele como luz de filamento;
ondas etéreas de angélica voz.
La paz es una vara medidora,
tiene el potencial de medir la calma
buscando en los anaqueles del alma,
sacristía solemne donde está Dios
cuando las penas son color de roca,
la angustia es una llaga que nos toca;
ruido despertador de escalofrío.
Modalidad de devolver la lluvia
canje por lagrimas de cara arriba,
pero la gravedad como el escriba,
no permite el inútil desvarío.
De modo que es mejor tragar el rezo,
que lo eleve silente el pensamiento,
que vuele como luz de filamento;
ondas etéreas de angélica voz.
La paz es una vara medidora,
tiene el potencial de medir la calma
buscando en los anaqueles del alma,
sacristía solemne donde está Dios
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