carmela
Poeta asiduo al portal
Paseando por ahí
una noche de verano
deseando huir de mí misma
me encontré con un extraño.
una noche de verano
deseando huir de mí misma
me encontré con un extraño.
Me saludó amablemente,
le contesté con agrado,
empezamos a charlar
y el tiempo pasó volando.
le contesté con agrado,
empezamos a charlar
y el tiempo pasó volando.
Al llegar la despedida
sin el mínimo reparo
le dije que deseaba
mantener nuestro contacto.
sin el mínimo reparo
le dije que deseaba
mantener nuestro contacto.
Atraída por su risa,
atrapada en su misterio,
se me tornaba infinita
la espera hasta el nuevo encuentro.
atrapada en su misterio,
se me tornaba infinita
la espera hasta el nuevo encuentro.
Y así pasaron los meses,
y así pasaron los años;
sin que yo me diera cuenta
él dejó de ser mi hermano.
y así pasaron los años;
sin que yo me diera cuenta
él dejó de ser mi hermano.
Pues la sed de sus palabras
recorría mis espacios,
y ni imaginar podía
vivir sin él a mi lado.
recorría mis espacios,
y ni imaginar podía
vivir sin él a mi lado.
Malo es que sepan los dioses
los ensueños del humano
porque para divertirse
es fácil desbaratarlos.
los ensueños del humano
porque para divertirse
es fácil desbaratarlos.
Nada más saber los hados
mi vehemente secreto,
actuando con rapidez
usaron un sortilegio.
mi vehemente secreto,
actuando con rapidez
usaron un sortilegio.
Pueden oírse las risas,
divertido está el Olimpo,
el hechizo de la ninfa
frustró todos mis anhelos.
divertido está el Olimpo,
el hechizo de la ninfa
frustró todos mis anhelos.
Pero no extinguió en mí
la carencia de sus besos,
la avidez de sus palabras,
de ser parte de sus sueños.
la carencia de sus besos,
la avidez de sus palabras,
de ser parte de sus sueños.
En el calor de la noche
culpable de mi desvelo
un desasosiego ardiente
invade todo mi cuerpo.
culpable de mi desvelo
un desasosiego ardiente
invade todo mi cuerpo.
Ansias de sentir su aroma,
beber a sorbos su aliento,
el contacto de su piel,
la caricia de sus dedos.
beber a sorbos su aliento,
el contacto de su piel,
la caricia de sus dedos.
Pasan las horas calladas
mientras me abrasa el deseo
y, pensando que ama a otra,
consumida por los celos.
mientras me abrasa el deseo
y, pensando que ama a otra,
consumida por los celos.