Ederick
Poeta recién llegado
La magdalena de mis esperanzas lloraba
al pie del infausto cuerpo del amor
y sus lágrimas rodaban hasta la algaba
que se vestía incierto y sin ningún color.
El crujir de las horas transcurría sin demora,
mientras la desdicha jugaba a la ruleta rusa
con la desganada ventura, a la que le daba
igual ganar o zozobrar en la derrota.
Tiro a tiro acontecían los momentos de dilemas,
en unos de esos infortunados momentos sonó
un disparo y en el suelo Gólgota cayó un cuerpo,
era el cuerpo de la ventura, que finalmente murió.
Mis tres apóstoles fueron puestos en una tumba
y sobre ellos bailaban los deicidas con algarabía
y magdalena ya no lloraba, había perdido la fe,
el templo quedó ahí triste y abandonado.
Paso el inexorable tiempo hasta que tú, mi Osiris
apareciste y con solo tu presencia removiste
y resucitaste sin mucho esfuerzo a mis tres apóstoles,
Entonces regresó magdalena y empezó a entonar.
Ahora tú mi Sila haces imposible que los infortunios
lleguen a mí, me siento seguro a tu lado
y la magdalena puede crecer y embellecer contigo.
al pie del infausto cuerpo del amor
y sus lágrimas rodaban hasta la algaba
que se vestía incierto y sin ningún color.
El crujir de las horas transcurría sin demora,
mientras la desdicha jugaba a la ruleta rusa
con la desganada ventura, a la que le daba
igual ganar o zozobrar en la derrota.
Tiro a tiro acontecían los momentos de dilemas,
en unos de esos infortunados momentos sonó
un disparo y en el suelo Gólgota cayó un cuerpo,
era el cuerpo de la ventura, que finalmente murió.
Mis tres apóstoles fueron puestos en una tumba
y sobre ellos bailaban los deicidas con algarabía
y magdalena ya no lloraba, había perdido la fe,
el templo quedó ahí triste y abandonado.
Paso el inexorable tiempo hasta que tú, mi Osiris
apareciste y con solo tu presencia removiste
y resucitaste sin mucho esfuerzo a mis tres apóstoles,
Entonces regresó magdalena y empezó a entonar.
Ahora tú mi Sila haces imposible que los infortunios
lleguen a mí, me siento seguro a tu lado
y la magdalena puede crecer y embellecer contigo.