ludmila
Poeta veterano en el portal
Qué contradicción
el mar y tú,
el mar es ancho
desbocado e inquieto,
tu eres pequeño,
lánguido e inmóvil.
El mar acumuló
toda las fuerzas de los ríos,
tú, la transparencia
de los lirios.
Él recoge embravecido
todo el peso de sus olas,
y deja sus huellas en la orilla
paciente de jangadas.
Tú diminuta y natural estrella,
te dormitas en mis brazos vencidos..
Sin embargo
qué paradoja
existe algo
con apariencia de cierto
los dos tienen
algo de espuma,
los dos pueblan castillos,
los dos arden
reservándose energías
para la nueva primavera
el mar y tú,
el mar es ancho
desbocado e inquieto,
tu eres pequeño,
lánguido e inmóvil.
El mar acumuló
toda las fuerzas de los ríos,
tú, la transparencia
de los lirios.
Él recoge embravecido
todo el peso de sus olas,
y deja sus huellas en la orilla
paciente de jangadas.
Tú diminuta y natural estrella,
te dormitas en mis brazos vencidos..
Sin embargo
qué paradoja
existe algo
con apariencia de cierto
los dos tienen
algo de espuma,
los dos pueblan castillos,
los dos arden
reservándose energías
para la nueva primavera