Nunca me iré
Historia de amor.
Sé que ya es demasiado tarde,
mirando el reloj dices: es tarde.
Claro está en que sabes que no llegaré
tu corazón late y piensas que llegaré.
Corren las horas, se apaga la tarde
el brillo en tus ojos cae con la tarde
la manecilla da vuelta, no se detiene
de un lado a otro tu sombra se mueve.
Cuatro estaciones han pasado,
cuatro siglos, cuatro años,
te muerdes los labios
y dices mirando la hora: no es tarde.
La imposibilidad de estar contigo
me ha invadido
corro muy deprisa, pero el barco
ya ha salido.
Desde el horizonte veo tu rostro,
tu rostro sollozando y lanzando un
suspiro
me decido y me lanzo a tu lado
(es) una locura no estar a tu lado.
Has pasado las horas empapadas
por la lluvia,
empapado por el mar, de lejos
te miro,
me esperas, porque sabes que aunque
sea tarde llagaré
-y así lo haré-.
Daniel Aguilar Durán