Sucede que a veces,
me refugio en el olvido,
y en silencios, tejo el hilo,
de una espesa oscuridad.
Si en la ausente claridad,
va en mi juicio el desatino,
de otro eje que ha torcido,
su equilibrio elemental,…
No cuestiono su verdad,
ni me aterra el precipicio:
Sucede que a veces,
me desviste una palabra,
arguyendo que mi alma,
en su trama se suicida.
Aura oculta y compungida,
(de apariencia solapada),
que en silencio se acorrala,
entre máscaras sin culpa.
Frío empeño que refuta,
la evidencia de una saña,
o entre muros, (me dispara),
sordas balas que la turban.
Si el elogio a esa tumba,
se diluye, así en la nada,
(y vacía de fantasmas),
sus paredes se derrumban,…
Filtra un halo que deslumbra,
(o a mi ánimo se abraza),
y algo cede en la coraza,
que me lanza a la penumbra.
¿Viaja en trazas la ternura,
con partículas que abrazan?.
Su presencia algo irradia,...
Y el milagro es tu palabra.