sdontleo
Poeta fiel al portal
En aquel lugar divino,
un retintín, una caricia,
con las manos al revés.
Coreando a puntapié
las partituras sin nombre;
y con locuras de ajedrez
estamos juntos; te busco
entre este río tan vecino,
en aquellas horas dulces,
en las que tu silencio
arremetió.
El amor es el instinto
que tu pulgar me ha señalado.
Y ahora que busco con los ojos,
tu costado en mí ya no está más.
Te he silbado con mi llanto,
¡Mi gemelo perdido!,
y lo que rompe el cielo
es que el mismo Dios
no ha respondido.
Mi llanto, es el humilde
nombre que mi alma
te ha dado. ¡Responde!
Que la muerte me carcome
como si estuviera amando
tu silencio tan perdido.
Nadie me lo ha dicho,
y es que el dedo pulgarcito
de tu boca, ya no está.
Y estoy soñando,
como para empezar
esta infancia tan desecha.
Y te estoy llamando,
aunque tu nombre nunca oí;
y sólo haya sabido
que perdí mi gota de agua,
entre el mar tan gigantesco
de la muerte blanquiazul.
El día de hoy fue tan crucial en la vida de dos niños
a los cuales conocí, tan pequeños y tan dulces.
Uno de ellos yacía en mi casa, el otro angelito yacía
y agonizaba en un cuarto de hospital, con oxígeno.
En el momento en el que se escuchó un llanto entre mi hogar,
supimos claramente que el angelito que yacía en el hospital había
partido con el Dios del cielo. He escrito esto porque supe
que aquel llanto del gemelo vivo, no hacía más que invocar
suplicantemente el retorno de su gemelo perdido.
a los cuales conocí, tan pequeños y tan dulces.
Uno de ellos yacía en mi casa, el otro angelito yacía
y agonizaba en un cuarto de hospital, con oxígeno.
En el momento en el que se escuchó un llanto entre mi hogar,
supimos claramente que el angelito que yacía en el hospital había
partido con el Dios del cielo. He escrito esto porque supe
que aquel llanto del gemelo vivo, no hacía más que invocar
suplicantemente el retorno de su gemelo perdido.