Paco Valadez
Poeta adicto al portal
Flor
Paco Valadez 210910
Tengo una rosa,
la cual debo regar todos los días.
Tengo una flor,
quien me enorgullece hablarle todas las mañanas.
Tengo un crisantemo,
que le da vida al jardín de mi casa.
Tengo una flor,
con quien platico mi vida privada.
Esa flor, la quiero, la adoro y la cuido
como si de ello dependiera mi vida,
ahí, en ese rincón donde toda la casa se ve
la tengo y la mimo
le hablo de tantas cosas hermosas
las cuales me han sucedido
hasta en mis sueños la procuro,
porque ahí esta ella.
Esa flor, esa rosa,
que con tanto esmero cuido y protejo,
se ha vuelto
una adicción estar a su lado.
Voy a gritarlo a los cuatros vientos;
¡Eres mía! ¡Estoy perdido en tu encanto!
¿Quieres ser la mitad de mi alma que me falta?
Paco Valadez 210910
Tengo una rosa,
la cual debo regar todos los días.
Tengo una flor,
quien me enorgullece hablarle todas las mañanas.
Tengo un crisantemo,
que le da vida al jardín de mi casa.
Tengo una flor,
con quien platico mi vida privada.
Esa flor, la quiero, la adoro y la cuido
como si de ello dependiera mi vida,
ahí, en ese rincón donde toda la casa se ve
la tengo y la mimo
le hablo de tantas cosas hermosas
las cuales me han sucedido
hasta en mis sueños la procuro,
porque ahí esta ella.
Esa flor, esa rosa,
que con tanto esmero cuido y protejo,
se ha vuelto
una adicción estar a su lado.
Voy a gritarlo a los cuatros vientos;
¡Eres mía! ¡Estoy perdido en tu encanto!
¿Quieres ser la mitad de mi alma que me falta?