Color de ojos verdes cual rascimo,
que ofreces tus miradas que me amanzan.
Me refiero a que no se si debo interpretarlo como 'El color de ojos verdes, cual racimo (de uvas verdes) que ofrece esa mirada tuya que me amansa,' o ' El color de ojos verdes, cual racimo que ofreces, con su mirada me amansan' o 'Color de ojos verdes que ofreces tu mirada cual racimo y cuyos ojos me amansan' Es decir, habiendo comprendido los problemas de edición, que no tomaba en cuenta,tengo problemas con la concordancia entre el sujeto y el predicado.
En cuanto a la segunda oración ,
Si el verde se perdiera ya no alcanzan,
los ojos que quedaran y no estimo.
Me parece entender algo así como 'Si el verde se perdiera ya no alcanzaría a hallar los ojos que quedaran sin color y que ya no distinguiría, es decir, no encuentro la ilación, dentro de frase condicional entre el subjuntivo los dos presentes de indicativo y el otro pretérito imperfecto de subjuntivo. Luego viene un punto y una frase final: Tan sólo son tus ojos que me lanzan (¿Me lanzan a mí o me lanzan ellos alo que se dirige a mí?) Eso es lo que quiero decir cuando digo que no los entiendo.
Despues dice que esos ojos esconden la frescura de la muerte que muere de su amor enamorado y es cuando yo digo que, efectivamente, incluso en las cosas muertas como el fiambre, podemos distinguir lo fresco de lo rancio, lo cual explicaría esa parte. Después, olvidando lo anterior, nos metemos en un prado donde la mímesis es completa. Son unos ojos tan verdes que matan al que goza de su suerte, de la suerte de contemplarlos, hasta el punto que deja al que los mira envenenado. Ya he dicho que este cierre contiene las frases de mayor coherencia. La falta de coherencia es, reiteradamente, el defecto mayor de estos métricamente bien pergeñados quintetos.