Princesa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Octava real
Octava real, estrofa de origen italiano que se estableció en la métrica española durante el inicial Renacimiento, creada por Boccaccio (1313 - 1375), al ser introducida por Garcilaso de la Vega y Juan Boscán.
Consiste en ocho versos endecasílabos con tres rimas consonantes cuyos seis primeros riman alternadamente con las dos primeras; los dos últimos constituyen un pareado final de rima distinta: ABABABCC.
Aunque al principio se utilizó con fines líricos, en ese mismo siglo ya se constituyó en vehículo ideal y exclusivo para largos poemas narrativos de épica culta desde que los grandes escritores épicos del Renacimiento italiano lo utilizaran en sus obras (Matteo Maria Boiardo en su Orlando Innamorato, Ludovico Ariosto en Orlando Furioso y Torquato Tasso en Jerusalén liberada). Este uso sería imitado en español por Alonso de Ercilla en La Araucana:
Hasta tus brazos
El tiempo me guiará hasta tu morada,
caminaré por ti las rutas frías.
Descalza iré pintando ilusionada
las sendas que hoy se muestran tan sombrías.
Me olvidaré de toda cruel mirada
y regaré en tus ojos fantasías.
La pena del ayer sabré olvidar,
encontraré el amor en tu mirar.
Al fin podré en la tarde no estar sola,
recogeré las mieles del contento.
Tu amor me llevará como una ola
a mares donde ya no habrá lamento.
Murmuraré cual bella caracola
secretos que no vuelan con el viento.
Un paraíso inmenso de ternura
te ofrecerlé sin miedo a la locura.
Regalos de dulzura son mis manos,
con ellas te daré la paz soñada.
Tus días no serán minutos vanos
pues te acompañaré enamorada.
Junto a mí, un universo de veranos
Harán tu vida bienaventurada.
Quiero llegar a ti para abrazarte
y demostrarte cuánto voy a amarte.
Degustaré tus besos en la noche,
entre hojas empapadas de rocío.
Seré tu musa eterna con derroche
de cariño, sintiéndote ya mío.
Tendré tu alma prendida como broche
y llenará la luz mi hogar vacío.
El edén en la tierra a ti te espera,
pues mi afecto jamás será quimera.
Fabiana Piceda
Octava real, estrofa de origen italiano que se estableció en la métrica española durante el inicial Renacimiento, creada por Boccaccio (1313 - 1375), al ser introducida por Garcilaso de la Vega y Juan Boscán.
Consiste en ocho versos endecasílabos con tres rimas consonantes cuyos seis primeros riman alternadamente con las dos primeras; los dos últimos constituyen un pareado final de rima distinta: ABABABCC.
Aunque al principio se utilizó con fines líricos, en ese mismo siglo ya se constituyó en vehículo ideal y exclusivo para largos poemas narrativos de épica culta desde que los grandes escritores épicos del Renacimiento italiano lo utilizaran en sus obras (Matteo Maria Boiardo en su Orlando Innamorato, Ludovico Ariosto en Orlando Furioso y Torquato Tasso en Jerusalén liberada). Este uso sería imitado en español por Alonso de Ercilla en La Araucana:
Hasta tus brazos
El tiempo me guiará hasta tu morada,
caminaré por ti las rutas frías.
Descalza iré pintando ilusionada
las sendas que hoy se muestran tan sombrías.
Me olvidaré de toda cruel mirada
y regaré en tus ojos fantasías.
La pena del ayer sabré olvidar,
encontraré el amor en tu mirar.
Al fin podré en la tarde no estar sola,
recogeré las mieles del contento.
Tu amor me llevará como una ola
a mares donde ya no habrá lamento.
Murmuraré cual bella caracola
secretos que no vuelan con el viento.
Un paraíso inmenso de ternura
te ofrecerlé sin miedo a la locura.
Regalos de dulzura son mis manos,
con ellas te daré la paz soñada.
Tus días no serán minutos vanos
pues te acompañaré enamorada.
Junto a mí, un universo de veranos
Harán tu vida bienaventurada.
Quiero llegar a ti para abrazarte
y demostrarte cuánto voy a amarte.
Degustaré tus besos en la noche,
entre hojas empapadas de rocío.
Seré tu musa eterna con derroche
de cariño, sintiéndote ya mío.
Tendré tu alma prendida como broche
y llenará la luz mi hogar vacío.
El edén en la tierra a ti te espera,
pues mi afecto jamás será quimera.
Fabiana Piceda