P
Pedro Olvera
Invitado
El mar,
la atracción del pasado
donde habitan los sueños
que desprenden el eco vacilante
de ese rayo
que quedó en tu rostro
en la transparencia de las aguas
que enjuagaron tus lágrimas,
dunas de rubí que reclaman,
olas de pasión
cuando escucho el mensaje
de esas gotas rozando
suavemente tu cuerpo,
tierras movedizas
en las noches cerradas,
donde
se descubre el enigma,
se oye una melodía,
tu sombra primal
me enloquece
construyo
una razón para olvidarte ,
el orgullo
acapara mis sentidos
me pierdo
ante lo cálido de tus caricias,
y sin embargo,
sigo aquí,
sin saber si fui
si soy, si seré,
sin tu presencia,
olvidar no puedo,
seguiré perpetuando
tus latidos,
aunque la vida
se me vaya en tus recuerdos.
Maravilloso... La presencia es perenne aún en su más letal carestía, la has encausado en un rumbo digno, enaltesiéndola con tu poesia.
Te abrazo y recuerdo bien, querida Mayca.