emuletero
Poeta veterano en el portal
Entre la frontera de la locura
y la cordura delirante
te llevo en mi soledad pensante,
en lo profundo de mi oquedad siniestra.
Podría escalar los muros chorreantes
pestilentes y resbaladizos por el moho,
agarrándome a salientes que penetrando mis carnes
llagan mis manos,
¡oh para mi desgracia!,
esas manos que iban a explorarte
como un boy scout sediento por amarte.
Deliro porque eres transparente,
porque te grito en la penumbra
y el eco me devuelve mis palabras,
las cuales trago con lágrimas saladas
junto a la soledad de mi sombra.
Deliro en un derrape mental,
en una carrera de fondo
sin salida ni final,
deliro en gotas de sangre
por la desesperación,
cansado hasta la extenuación.
Postrado entre lúgubres pensamientos
doliendo como piedras en mi lecho,
¡te llamo!
¡te reclamo!
¡oh Dios!
necesito verte,
saborear nuestros instintos
una vez más,
aunque la locura llegue a ser insoportable
perdiéndome en los sargazos de lo insondable.
Mi cuerpo sangra y mi alma llora,
estando en continua pugna
mis delirios...y mi falsa cordura.
y la cordura delirante
te llevo en mi soledad pensante,
en lo profundo de mi oquedad siniestra.
Podría escalar los muros chorreantes
pestilentes y resbaladizos por el moho,
agarrándome a salientes que penetrando mis carnes
llagan mis manos,
¡oh para mi desgracia!,
esas manos que iban a explorarte
como un boy scout sediento por amarte.
Deliro porque eres transparente,
porque te grito en la penumbra
y el eco me devuelve mis palabras,
las cuales trago con lágrimas saladas
junto a la soledad de mi sombra.
Deliro en un derrape mental,
en una carrera de fondo
sin salida ni final,
deliro en gotas de sangre
por la desesperación,
cansado hasta la extenuación.
Postrado entre lúgubres pensamientos
doliendo como piedras en mi lecho,
¡te llamo!
¡te reclamo!
¡oh Dios!
necesito verte,
saborear nuestros instintos
una vez más,
aunque la locura llegue a ser insoportable
perdiéndome en los sargazos de lo insondable.
Mi cuerpo sangra y mi alma llora,
estando en continua pugna
mis delirios...y mi falsa cordura.
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