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El paso del Cáliz

Orfelunio

Poeta veterano en el portal


♣​



El paso del Cáliz




El sol orbitante
se paró un momento;
la luna distante
separó los océanos.

La Tierra bramante
se quedó entre los cielos,
y una luz fulgurante
nos bajó a los infiernos.

La batalla triunfante
se libró de los sueños,
y una utópica amante
pereció por lo bello.

Un mensaje recibo
de los ángeles sello;
señal que estoy vivo
en botella de negro.

Si después de la vida
la muerte yo bebo,
la bebí siendo día,
y en su noche me duermo.

Que me abrasen los fuegos
del infierno final;
que me corten las alas, y luego,
que vomiten su mar.

Que me rompan los huesos,
que me quede sin sal;
que echen mi sangre a los perros,
y que dejen el odio de aullar.

Que el ruido se pare,
que el silencio me llegue a alcanzar,
y si no tengo padre,
no lo tuvo un Adán.

Se quedaron los cielos dormidos,
y la vida rezagó su pasar;
un camino pasó bendecido,
caminante al santo lugar.

Y al oblicuo rayo lacustre
lo vistieron de fallo real,
y dejaron por trueno el embuste
del efebo que llega letal.

Se vistieron los santos de blanco,
con un blanco de santificar;
los sin manga lo eran por mancos,
los sin piernas lo eran podar,
y todos lo eran por flancos,
en su carne no había carnal.

Despierten los cielos
después de soñar.
Si yo era más viejo que ellos,
mientras ellos soñaban,
lo mío fue andar;
y es por eso que ahora me muero,
en viaje hacia un cielo
y poderlo soñar.



©​
 
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El paso del Cáliz




El sol orbitante
se paró un momento;
la luna distante
separó los océanos.

La Tierra bramante
se quedó entre los cielos,
y una luz fulgurante
nos bajó a los infiernos.

La batalla triunfante
se libró de los sueños,
y una utópica amante
pereció por lo bello.

Un mensaje recibo
de los ángeles sello;
señal que estoy vivo
en botella de negro.

Si después de la vida
la muerte yo bebo,
la bebí siendo día,
y en su noche me duermo.

Que me abrasen los fuegos
del infierno final;
que me corten las alas, y luego,
que vomiten su mar.

Que me rompan los huesos,
que me quede sin sal;
que echen mi sangre a los perros,
y que dejen el odio de aullar.

Que el ruido se pare,
que el silencio me llegue a alcanzar,
y si no tengo padre,
no lo tuvo un Adán.

Se quedaron los cielos dormidos,
y la vida rezagó su pasar;
un camino pasó bendecido,
caminante al santo lugar.

Y al oblicuo rayo lacustre
lo vistieron de fallo real,
y dejaron por trueno el embuste
del efebo que llega letal.

Se vistieron los santos de blanco,
con un blanco de santificar;
los sin manga lo eran por mancos,
los sin piernas lo eran podar,
y todos lo eran por flancos,
en su carne no había carnal.

Despierten los cielos
después de soñar.
Si yo era más viejo que ellos,
mientras ellos soñaban,
lo mío fue andar;
y es por eso que ahora me muero,
en viaje hacia un cielo
y poderlo soñar.



©​

woooo WOOO MIENTRAS LEO viajo por ese camino casi siniestro pero que envuelve como la bruma que no puedes escapar de ella hasta que sales...una presentación casi teatral..cada verso se convirtió en mi en una imagen..me encanto todo el poema..
Maravilloso estrellas a tu pluma
MiSiVi
SIGUE AMANDO
TE INVITO A QUE LEAS MI INICIO EN LOS SONETEOS
SUENO DE NINFA <---CLICK AQUI
 


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El paso del Cáliz




El sol orbitante
se paró un momento;
la luna distante
separó los océanos.

La Tierra bramante
se quedó entre los cielos,
y una luz fulgurante
nos bajó a los infiernos.

La batalla triunfante
se libró de los sueños,
y una utópica amante
pereció por lo bello.

Un mensaje recibo
de los ángeles sello;
señal que estoy vivo
en botella de negro.

Si después de la vida
la muerte yo bebo,
la bebí siendo día,
y en su noche me duermo.

Que me abrasen los fuegos
del infierno final;
que me corten las alas, y luego,
que vomiten su mar.

Que me rompan los huesos,
que me quede sin sal;
que echen mi sangre a los perros,
y que dejen el odio de aullar.

Que el ruido se pare,
que el silencio me llegue a alcanzar,
y si no tengo padre,
no lo tuvo un Adán.

Se quedaron los cielos dormidos,
y la vida rezagó su pasar;
un camino pasó bendecido,
caminante al santo lugar.

Y al oblicuo rayo lacustre
lo vistieron de fallo real,
y dejaron por trueno el embuste
del efebo que llega letal.

Se vistieron los santos de blanco,
con un blanco de santificar;
los sin manga lo eran por mancos,
los sin piernas lo eran podar,
y todos lo eran por flancos,
en su carne no había carnal.

Despierten los cielos
después de soñar.
Si yo era más viejo que ellos,
mientras ellos soñaban,
lo mío fue andar;
y es por eso que ahora me muero,
en viaje hacia un cielo
y poderlo soñar.



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Muy bueno el manejo que le das a la rima sonante en la dinámica del texto es magnífica. Un agrado leerte
 
woooo WOOO MIENTRAS LEO viajo por ese camino casi siniestro pero que envuelve como la bruma que no puedes escapar de ella hasta que sales...una presentación casi teatral..cada verso se convirtió en mi en una imagen..me encanto todo el poema..
Maravilloso estrellas a tu pluma
MiSiVi
SIGUE AMANDO
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Muchas gracias, un abrazo
 

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