amormejia
Poeta veterano en el portal
No dejo de frenar mi instinto
ante esa piel de canela persa
ante esos ojos de noche eclipsada
ante el olor de jóvenes feromonas.
ante esa piel de canela persa
ante esos ojos de noche eclipsada
ante el olor de jóvenes feromonas.
Exhausto los intentos de controlarme
divago entre lo bueno y lo vano
adentrándome en la entraña de tu pensar
sofocando los embates de tu mocedad
necia y exquisita...
divago entre lo bueno y lo vano
adentrándome en la entraña de tu pensar
sofocando los embates de tu mocedad
necia y exquisita...
Culpo al destino por su osadía
de dejarme a la merced de tu carne
de esos labios conquistadores
de ese pecho rebosante
y esas curvas que derrapan mi pensamiento.
de dejarme a la merced de tu carne
de esos labios conquistadores
de ese pecho rebosante
y esas curvas que derrapan mi pensamiento.
Imposible recobrar el sosiego
empapado por esa sonrisa del alba
de ese rostro curtido de ganas
y esa fuente encontrada al pie de la locura.
empapado por esa sonrisa del alba
de ese rostro curtido de ganas
y esa fuente encontrada al pie de la locura.
No bastan las lluvias de junio
ni el gélido soplo de invierno
cuando arde tu entraña altanera
en busca de cuerpo de antaño.
ni el gélido soplo de invierno
cuando arde tu entraña altanera
en busca de cuerpo de antaño.
Sólo el destino puede lograrlo
hacer brazas del carbón húmedo
de prender el fogón de la experiencia
y vaciar el contenido de lo inexplicable.
hacer brazas del carbón húmedo
de prender el fogón de la experiencia
y vaciar el contenido de lo inexplicable.
Sí, sólo el destino abre tu flor mañanera
para ser juntada con el clavel maestro
para hacer la obra más alagada;
tu figura con la mía encantada.
para ser juntada con el clavel maestro
para hacer la obra más alagada;
tu figura con la mía encantada.
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