Una lágrima cae por tu rostro,
se hace dolor
arrastrando todo a su paso,
desdibujando
todo lo que un día fue gozo,
para rendirse ante lo oscuro,
ante lo que no tiene cura,
ante la desdicha
de este sentimiento que adolece.
Libérate de ese mal
en que ahora te hallas envuelto,
que ese malvivir
no te lleve hacia la hoguera,
quemando tus sueños,
cada espacio de tu cuerpo,
cuando tu espíritu,
único que impedía tu muerte,
yace ahora bajo un infierno.
Haz que ese ser lleno de dulzura,
socorra a tu alma en pena,
que entierre tu amargura,
que agarre esa luz que ilumina
que en el fondo de tu ser,
gritas por sobrevivir
antes de que fallezcas.