PEQUEÑOS RECUERDOS
Deambula en mi memoria el pueblo que vistió mi infancia,
recordé de repente la soledad de las calles,
soledad pintada con los rayos vírgenes del sol;
me persigue el fantasma de los recuerdos
y vienen a mi los ocobos florecidos,
y el aroma que percibía y me envolvía cuando te mirabas hermanos árboles
y esas palmas indescriptibles de sombras dibujadas sobre la yerta calle
empedrada,
oh palmeras centenarias que como estrellas adornan el exótico
paisaje del viejo parque que casi alcanzan el cielo raso del cielo.
Y como un sueño caminando,
sigo el grito detenido de los recuerdos que con ahínco me absorbe,
recordé las travesuras infantiles ,
nadé tal pez perdido en las quebradas y riachuelos de aguas limpias,
subí a los arboles como liebre inquieta a los pomarrosos, mandarinas,
naranjas,
construí de vieja madera mi carrito,
oh juguete, canto transparente de mi niñez, de mi infancia, de mi vejez;
subí a la loma mas alta para mirar desde arriba el pueblo de paredes
hechas con adobes de felicidad y alegría,
sentí con amor el frio de la mañana y atardeceres justos
tal los mimos y ternuras de mi madre y padre,
hice muchas preguntas a mis amigos y profesores;
por las noches miraba las montañas,
gigantes cordilleras que como cárceles marcaban el cautiverio de lo
desconocido,
y siempre en silencio en la escuela leí los poquitos libros,
fui protegido por mis progenitores en los claros y oscuros días
y jamás pensé ver un mundo que no es un mundo,
un mundo con tanta guerra.
luecamon.