alicia Pérez Hernández
Poeta que no puede vivir sin el portal
Sin permiso
Sin permiso entraste en mi vida,
sin permiso la llenaste de besos,
no escuchaste mis palabras
que te decían: ¡me inquietas!
Me hacías caer en el deseo
de amarte entre besos deleitosos
con néctar de miel dulce,
de desnudar mi alma con pudor
para decirte lo que me gusta
sentir el calor de tu cuerpo,
de madrugada vienes a buscarme,
¡inquietando mi noche porque tú eres día!
Sin permiso te quedaste junto a mí
soñando, los dos despiertos,
que caminaríamos toda una vida
cerca del ocaso del río de nuestras vidas,
mi despertar sería tu compañía
cuando el sol entrara por la ventana,
sueños que se llevó el río en su corriente
y me quedé sola sin tu amor un día,
y hasta ahora no comprendo
qué dije para que te enojaras tanto
que te fuiste como ave de paso.
¡¡Estoy aquí!!
y no comprendo la ausencia de tu amor,
me queman los dedos por llamarte,
por saber si todavía me quieres, amor,
o sólo me quedaré con el recuerdo
de una madrugada fría
en que por escrito dijimos
que nuestros cuerpos eran uno
y que jamás nos separaríamos,
quisiera saber qué te hizo dejarme,
por qué te fuiste tan intempestivamente
dejándome un mensaje que “te olvide”.
Sí, ¡lo voy hacer, pero ahora no puedo!
Cuando no escriba nada de nosotros
es que ya no estás en mi corazón, ni en mi mente…
(No comprendo por qué te alejas de mí… si te amo tanto…
Sin permiso entraste en mi vida,
sin permiso la llenaste de besos,
no escuchaste mis palabras
que te decían: ¡me inquietas!
Me hacías caer en el deseo
de amarte entre besos deleitosos
con néctar de miel dulce,
de desnudar mi alma con pudor
para decirte lo que me gusta
sentir el calor de tu cuerpo,
de madrugada vienes a buscarme,
¡inquietando mi noche porque tú eres día!
Sin permiso te quedaste junto a mí
soñando, los dos despiertos,
que caminaríamos toda una vida
cerca del ocaso del río de nuestras vidas,
mi despertar sería tu compañía
cuando el sol entrara por la ventana,
sueños que se llevó el río en su corriente
y me quedé sola sin tu amor un día,
y hasta ahora no comprendo
qué dije para que te enojaras tanto
que te fuiste como ave de paso.
¡¡Estoy aquí!!
y no comprendo la ausencia de tu amor,
me queman los dedos por llamarte,
por saber si todavía me quieres, amor,
o sólo me quedaré con el recuerdo
de una madrugada fría
en que por escrito dijimos
que nuestros cuerpos eran uno
y que jamás nos separaríamos,
quisiera saber qué te hizo dejarme,
por qué te fuiste tan intempestivamente
dejándome un mensaje que “te olvide”.
Sí, ¡lo voy hacer, pero ahora no puedo!
Cuando no escriba nada de nosotros
es que ya no estás en mi corazón, ni en mi mente…
(No comprendo por qué te alejas de mí… si te amo tanto…
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