Ballenito
Poeta fiel al portal
En esta oscura noche del alma, cuando la tormenta
copiosa baña el bosque de los sueños; (llueve afuera,
llueve adentro.)
Mi mente está nublada; mis recuerdos apagados; mi
espíritu dormido; mi corazón cansado; mi cuerpo
agotado.
He andado y caminado vagamente sin destino
alguno, he perdido mi camino; mis pies me han
dirigido inconscientemente a la nada.
Estoy agotada a causa de ésta larga travesía, a causa
de éste viaje sin sentido; viaje a la nada.
Me doy cuenta que estuve dando vueltas en el
mismo sitio sin llegar a ningún lado. (¡No he
avanzado ni un sólo metro, no he progresado nada!)
Siento la vergüenza pesar sobre mis hombros, siento
la culpabilidad de mi torpeza, siento el vacío en mi
mente. (Porque es; ¡Tan doloroso sentir ésta
vergüenza por mi inconciencia!)
Tengo dos pies; pero éstos me dirigen a la nada;
siento la necesidad de correr, pero ¡No puedo!, algo
me detiene. (Por que camino y camino pero no se a
¿dónde llego?)
Quisiera volar… lejos de aquí, salir de mí; tener alas
y huir de aquí.(¡Quiero marcharme de aquí, ahora
mismo sí fuese posible!)
Estoy en medio de la nada, pero aún así lo siento
todo.
En mi lucha frenesí a lo lejos en medio de esta gran
oscuridad; puedo divisar una luz (Una luz casi
invisible, una luz a punto de extinguirse.)
Quiero dirigirme hacía aquel lugar de donde
proviene ésta luz, deseo sentirme a salvo; pero mis
pesados pies no me lo permiten, lucho con todas mis
fuerzas y mientras más trato de acercarme a ella,
esta luz tenue se va alejando;
(Se está apagando; está agonizando.)
Dirijo mi mirada al oscuro firmamento, más no veo
nada; busco y busco en el lejano infinito la luz de
una estrella que dirija mi camino; que me enseñe el
destino, más no encuentro nada.
Solamente puedo detenerme, tomar aire, refrescarme.
Y al estar aquí parada sin lograr nada, me repudia mi
actitud; porque detenida aquí no avanzo nada.
(Sí sigo inmóvil no encontraré nunca la redención.)
Vine hasta acá porque estaba cansada de los
convencionalismos; me entristecía oír tantas
palabras vacías a mí alrededor, me dolía ver sonrisas
perdidas, encontrarme con miradas muertas; estaba
enferma de los prejuicios; me mataba lentamente
ésta patética rutina: ver gente caminando sin llegar a
su destino.
¡Grito con todas mis fuerzas; me desgarro el
alma!…
(Más nadie pareciera escucharme)
Sigo viendo solamente esa luz tan lejana, la veo y la
examino pues me parece intrigante su triste calidez.
Es una luz tan misteriosa, tan única, tan especial; me
parece conocida, se que la he visto antes, pero no
recuerdo ¿en dónde?…
Por más que lo esté intentando no puedo alcanzarla
(Tan cercana, tan lejana)
Me parece familiar ese lejano rayo de esperanza;
(Se que estuve dentro de esa luz tenue, pero ¿de
dónde la conozco?...)
Y mientras más me acerco ésta tenue luz se
desaparece.
Miles de recuerdos vienen a mi mente, recuerdos de
una niñez ya pasada, recuerdos de una adolescencia
ya acabada; no logro aún recordar donde la he
conocido.
(¡Quiero alcanzarla!; pero… algo me sigue
deteniendo.)
De todos los recuerdos hay uno que viene y viene a
mi cansada mente,
(Este es el único recuerdo que sobresale
Fue aquel día de invierno, una tarde lloviosa,
(¡Tan lloviosa como esta noche!
Mientras contemplaba una imagen ahora tan clara
(tan cercana, tan lejana)
En aquel viejo espejo en la casa de mi abuela, una
imagen tan familiar…
(¡He recordado al fin!; ya se de dónde conozco esta
luz, ya se de donde viene la luz tenue)
Esa luz vaga, una luz tan apagada; provenía de unos
ojos tristes, ojos de una niña pero tan apagados, unos
grandes ojos cansados de tanto llorar…
(Es por eso que no la puedo tocar, es por eso que no
la puedo alcanzar
Ahora se que… sólo es un recuerdo.
Ahora está tan claro, esa luz tenue, eran la luz de
unos ojos que lo vieron todo, pero no vieron nada,
era conocida para mí, porque esa luz era la luz de
mis ojos.
¡Todo esta resuelto hoy!… esa luz era tenue, porque
ahora solo es un recuerdo;
(Es irónico pensar que había olvidado que esa luz
tenue era yo.)
Un saludo.
ballenito.