alicia Pérez Hernández
Poeta que no puede vivir sin el portal
En mí, tú estás
Me desperté extrañándote.
Te dibujé en la arena de mi pensamiento.
Te desvaneciste,
porque tú no estás:
Te convertí en silueta para no tocarte,
porque tú no estás.
Te quise ver en mi sombra para que fueras
por donde yo voy. Me volví atrás,
porque tú no estás.
Te quise ver en los ojos de la luna y ella escapó,
porque tú no estás.
Te quise sentir en el viento y lo abracé y no te sentí,
porque tú no estás.
Entré en mis sábanas y las abracé con fuerza,
creyendo que allí estabas,
pero allí no estabas.
Te escribí un poema y te llené de amor.
Te metí en mi alma,
te sentí en mi piel,
porque En mi, tú estás,
(Tengo la esencia de tu amor
como un tatuaje en mi piel)
Alicia Pérez Hernández
Me desperté extrañándote.
Te dibujé en la arena de mi pensamiento.
Te desvaneciste,
porque tú no estás:
Te convertí en silueta para no tocarte,
porque tú no estás.
Te quise ver en mi sombra para que fueras
por donde yo voy. Me volví atrás,
porque tú no estás.
Te quise ver en los ojos de la luna y ella escapó,
porque tú no estás.
Te quise sentir en el viento y lo abracé y no te sentí,
porque tú no estás.
Entré en mis sábanas y las abracé con fuerza,
creyendo que allí estabas,
pero allí no estabas.
Te escribí un poema y te llené de amor.
Te metí en mi alma,
te sentí en mi piel,
porque En mi, tú estás,
(Tengo la esencia de tu amor
como un tatuaje en mi piel)
Alicia Pérez Hernández
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