armak de odelot
Poeta asiduo al portal
En tus ojos la magia de la noche
se hace luz, se hace fuego y se hace llanto.
Y para verte la luna se acicala,
desde arriba, para tí, allá en lo alto.
Mientras, el viento ronronea tus canciones
que el amor puso ardiente entre tus labios
y tú, aparentando indiferencia,
curioseas, con elegancia, el vecindario.
Lentamente, sobre el lomo de las casas
cabalga, en libertad, tu alma de mago.
Nadie sabe, como tú, vivir al día.
Siempre en trance, siempre alerta, vigilando.
se hace luz, se hace fuego y se hace llanto.
Y para verte la luna se acicala,
desde arriba, para tí, allá en lo alto.
Mientras, el viento ronronea tus canciones
que el amor puso ardiente entre tus labios
y tú, aparentando indiferencia,
curioseas, con elegancia, el vecindario.
Lentamente, sobre el lomo de las casas
cabalga, en libertad, tu alma de mago.
Nadie sabe, como tú, vivir al día.
Siempre en trance, siempre alerta, vigilando.
Nadie sabe, como tú, que un maestro
se esconde tras el ser más solitario.
Siete muertes, tuve yo, querido amigo.
Siete vidas, tendrás tú, amado gato.