Un rápido caracol
fue a dar en un bote
de colores azulados
que se mimetizaba con el mar,
para que no lo viera
un espantapájaros
que creyó que la locura
era circular
en la cara de una melaza
de manzana
que se robó una hembra
de jabalí
para darle de comer
a sus hijos.
Sí, todos tenían hambre
y vehían lo que no
querían
y decían lo que no sabían,
y no decían nada
porque eran un esqueleto
que bailaba el viejo
baile
de los huesos
en la esquina
de la casa de mi tía
todo honor y toda gloria
por los siglos de
los siglos,
hasta que la
muerte nos separe
y bla, bla, bla.
¡No hay nada que explicar!
fue a dar en un bote
de colores azulados
que se mimetizaba con el mar,
para que no lo viera
un espantapájaros
que creyó que la locura
era circular
en la cara de una melaza
de manzana
que se robó una hembra
de jabalí
para darle de comer
a sus hijos.
Sí, todos tenían hambre
y vehían lo que no
querían
y decían lo que no sabían,
y no decían nada
porque eran un esqueleto
que bailaba el viejo
baile
de los huesos
en la esquina
de la casa de mi tía
todo honor y toda gloria
por los siglos de
los siglos,
hasta que la
muerte nos separe
y bla, bla, bla.
¡No hay nada que explicar!