Roque Meryn
Poeta que considera el portal su segunda casa
Señor Amigo que recorres el mundo
que adentrado en el abismo de la noche
levantas lo fresco y áspero de la roca
y dispersas ráfagas violentas a la naturaleza.
Amigo andante, que atraviesas fríos y calores
tempestades agitadas sin pauta
que de principio a fin conduces tu dolor
arrebatando la soberbia de los poderosos.
Amigo humilde, que percibes la vida del hombre
que se acorta al paso de los minutos
por la acció repentina de su rencor
pudriendo el corazón con su rabia.
Amigo del ayer y del mañana
que surgiste con la divina esperanza
del creador, del ser supremo.
¡Escucha atento lo que te diré!
Amigo mío, conduce al refugio al indigente
cubre al desnudo con tu fragancia
he invita a tu mesa la hambriento
y dale un trago de tu copa al sediento.
¡OH amigo! Cuéntame tus anécdotas
la triste realidad del presente que agobia,
que se respira y vive poseído por el mal.
Y consuela a los que han perdido todo.
Amigo, que las auroras de esperanza
no culminen sin mirar el sol
y retraza el final de este mundo
para que nos siga iluminando
la luz del universo Como hasta hoy.