Enrique Quiroz Castro
Poeta que considera el portal su segunda casa
EL ÁRBOL DE AMOR
Como tronco por rayos derribado
nuestro lomo se hincó al pasar los años,
pero el árbol de amor que hemos sembrado
no doblega su luz, ni sus peldaños.
En el aura fugaz de lo pasado
sus raíces se enlazan sin engaños
y el amor, victorioso es al tornado
de la envidia, que engendra desengaños.
Nuestro amor no se inclina en la tormenta,
ni se cimbra ante truenos de maldad,
nuestro amor de ternura se alimenta;
en sus faros hay luz de libertad
y ante el cielo nuestra alma juramenta:
perdurar, más que el Sol, su eternidad.
ENRIQUE QUIROZ CASTRO
PIURA-PERÚ
20 de enero de 2011
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