Princesa
Poeta que considera el portal su segunda casa
ME VOY
Me voy y siento que mi alma
se desprende de mi cuerpo,
como una luz que se apaga,
como un sol que muere lejos.
Un dolor me inunda toda
y mis manos ya no siento.
En mi pecho ya se clava
un puñal de frío acero.
Se arremolina la brisa
cual artefacto de viento
y se escucha estrepitoso
que un trueno rasga los cielos.
Mis ojos ya no te miran,
sus cristales sucumbieron.
Se mezclan las emociones,
dudas, ternuras y miedos
me estremecen, siento ganas
de prenderme fuerte al lecho.
Cuánta duda, cuánta angustia
en este duro momento,
como en un túnel oscuro
y congelado me pierdo.
Pero una luz ahora miro,
brillante, farol de fuego,
un astro que me ilumina,
hay paz y en gozo navego,
como un navío que sabe
donde va, ya no hay más miedo.
Me voy segura y radiante,
bañada de gran consuelo,
hacia un mar donde las olas
son puras y amor eterno
me esperan, por eso digo
a todos los que yo quiero:
"No me lloren si me amaban,
porque hoy estoy en el cielo".
Fabiana Piceda