ropittella
Poeta veterana en el Portal
Desde las altas cumbres,
donde suponen que han llegado,
nos miran pendencieras.
Destilando su veneno de desidia,
esperan con paciencia,
que les demos de comer nuestra carroña.
Es difícil saber cuál es la próxima
que bajará disfrazada de esperanza,
desde aquí las cumbres parecen tan lejanas
avaladas por los dioses de mentira.
Suben y bajan ellas
sus viajes les cuestan baratijas.
Nosotros los pagamos con sudor,
de las manos lastimadas.
Con las ansias tan heridas
que a golpes de machete nos obligan
a provocar la propia muerte,
dejando nuestra tierra seca,
de sabia y de perfume...
Hasta que solamente
vivan ellas, y así mueran de hambre
esas aves de rapiña.
donde suponen que han llegado,
nos miran pendencieras.
Destilando su veneno de desidia,
esperan con paciencia,
que les demos de comer nuestra carroña.
Es difícil saber cuál es la próxima
que bajará disfrazada de esperanza,
desde aquí las cumbres parecen tan lejanas
avaladas por los dioses de mentira.
Suben y bajan ellas
sus viajes les cuestan baratijas.
Nosotros los pagamos con sudor,
de las manos lastimadas.
Con las ansias tan heridas
que a golpes de machete nos obligan
a provocar la propia muerte,
dejando nuestra tierra seca,
de sabia y de perfume...
Hasta que solamente
vivan ellas, y así mueran de hambre
esas aves de rapiña.
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