Varelas
Poeta recién llegado
Cansada de morir un poco a diario,
cansada de reñir con mi reflejo,
cansada del olvido, del calvario,
cansada de observarte desde lejos.
Cansada de esta ausencia persistente,
fría, dura y pesada como roca,
cansada del silencio adolecente
de los ecos del roce de tu boca.
Cansada de tus ojos en mi techo,
de tu aroma y tu sombra y tu recuerdo,
cansada de la fuerza con que vuelves
noche a noche a ser niebla entre mi lecho.
Cansada de esa locura y ese absurdo
que no estés hoy, pero no me dejes...