EsclavoVoluntario
Poeta recién llegado
Dios no me acompaña,
me dejó cuando lo cuestioné,
en realidad cuando discutimos,
fui yo el que me alejé.
Me duelen las entrañas,
hay algo que me pesa;
hay algo que me muerde,
que me explota en la cabeza.
Tanta gente que mata,
y la iglesia lo perdona,
y al que por hambre y miseria se droga;
lo cuestiona y lo abandona.
No hay bondad que tape sangre,
ni cruz que mate el hambre;
no hay cura que no mienta,
si la enfermedad es una venta.
La muerte es un negocio
y la estupidez gratuita.
No es necesario leer mil libros,
escuchar mil relatos,
tener cien años de experiencia,
o un título de postgrado,
para saber lo mierda que somos,
y lo mal que nos tratamos;
que cuando estamos lastimados,
no nos abraza el diablo;
y muchos menos dios,
que cuando estás solo,
el ángel rubio no baja a hablar con vos.
me dejó cuando lo cuestioné,
en realidad cuando discutimos,
fui yo el que me alejé.
Me duelen las entrañas,
hay algo que me pesa;
hay algo que me muerde,
que me explota en la cabeza.
Tanta gente que mata,
y la iglesia lo perdona,
y al que por hambre y miseria se droga;
lo cuestiona y lo abandona.
No hay bondad que tape sangre,
ni cruz que mate el hambre;
no hay cura que no mienta,
si la enfermedad es una venta.
La muerte es un negocio
y la estupidez gratuita.
No es necesario leer mil libros,
escuchar mil relatos,
tener cien años de experiencia,
o un título de postgrado,
para saber lo mierda que somos,
y lo mal que nos tratamos;
que cuando estamos lastimados,
no nos abraza el diablo;
y muchos menos dios,
que cuando estás solo,
el ángel rubio no baja a hablar con vos.
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