Nikita Kunzita
Poeta que considera el portal su segunda casa
Creciendo vas en la vereda
que marca el paso del río,
mirando hacia el cielo,
buscando el sol,
allí estás, majestuoso,
tan fuerte como roble
pero con divina flexibilidad,
con carácter de ave Fénix,
capaz de resurgir de sus cenizas,
por que escondes raíces profundas
que te harían renacer
Embelesada admiro tu belleza,
y tú, me susurras al oído,
cantos misteriosos que te provoca
el roce del viento por tu piel.
Me lleno de tu magia
y voy absorbiendo tu poder.
En mi alma quedan tatuadas;
tu belleza, tus raíces profundas,
tu fuerza y flexibilidad.
Desde hoy, tengo alma de bambú.
que marca el paso del río,
mirando hacia el cielo,
buscando el sol,
allí estás, majestuoso,
tan fuerte como roble
pero con divina flexibilidad,
con carácter de ave Fénix,
capaz de resurgir de sus cenizas,
por que escondes raíces profundas
que te harían renacer
Embelesada admiro tu belleza,
y tú, me susurras al oído,
cantos misteriosos que te provoca
el roce del viento por tu piel.
Me lleno de tu magia
y voy absorbiendo tu poder.
En mi alma quedan tatuadas;
tu belleza, tus raíces profundas,
tu fuerza y flexibilidad.
Desde hoy, tengo alma de bambú.