ranula
Poeta que considera el portal su segunda casa
Su verdadero nombre era Maravilla, pero como eran tan inconforme lo encontraba ridìculo y fueron los otros lo que tuvieron que conformarse y le comenzaron
a llamarla Mara, que también, aunque no significa lo mismo es bonito.
Dice un refràn de ranas que no hay nada peor que una rana pequeña con pretenciones grandes y ese le venia como anillo al dedo. Pero si alguién se lo huviera dicho
escucharia por respuesta:-Si tuviera un anillo no fueran tan horribles mis dedos....
-No tendràn otra cosa que hacer que pasarse el dia cazando moscas? -Qué incivilizadas somos,el mundo entero ya escucha mùsicas con aparatos sonoros sofisticados y nosotras seguimos con la misma estupida cantaleta - y para qué? - ah, claro, para alabar y ser las payasas de esa mojada que a veces desborda este horrible y oscuro charco y nos hace rodar como balines....! qué vida esta! y las lamentaciones no terminaban nunca, pero tenia que conformarse, aquel era su sitio; -Pero quién dice que los sueños no se cumplen y el suyo le cayò del cielo mientras dormia bajo una hoja de yagruma que le servia de techo perfecto.
Mara descansaba de su ùnica fatiga, la de lamentarse todo el dia, que terminaba siempre con su eterna frase: ! qué cansada estoy! ya les he dicho que la soluciòn le cayò del cielo, su sueño podria cumplirse...
Una hoja( esta vez no de un àrbol) cayò sobre su techo y al sentirse atrapada chillò molesta:-que barbaridad y siempre dicen que me lamento por todo, pero ni dormir tranquila puedo-y echa una furia se levantò dispuesta a formarsela al culpable de aquella interrupciòn...Pero el efecto fue contrario, por primera vez en su vida sus ojos ya grandes los fueron
aun màs y la boca màs grande que los ojos y su grito màs grande que los otros dos -estoy salvada, esto si es suerte.
Era una hoja de no sé que revista que anunciaba: " Cumpla su sueño conozca Paris, gane un viaje con su talento"... Que nadie me pregunte como, pero quién tanto se quejaba de su fea voz gracias a ella logrò un primer premio; un billete de aviòn a Parìs la ciudad luz, la capital de los artistas...a Mara eso le sonaba a tonterias de otro tipo de soñadores; el suyo si queera grande: las grandes avenidas, la gente elegante, la vida refinada, los restourantes finos....
Toda una semana para dar la vuelta de esa inmensa ciudad sin tener que dar un salto,es eso a lo que ella llamaba la gran vida; por cada sitio por el que pasaba
los ojos de tanta admiracion se le hacian màs grande
y de tantas exclamaciones la boca se le hacia màs grande y de tantas pretenciones y ambisiones que tenia en su interior se fue inflando, inflando, inflando; ella que fue siempre una minuscula ranita
ahora era un especimen digno de admirar. -Yo lo sabia, que esto y no otra cosa era lo mio!
Ultima destinacion, un suntuoso restaurante del centro de la ciudad, alli donde todo brilla, todo perfuma y todo hace delirar. Qué salòn, qué cortinas, qué platos qué.....! pero antes de continuar voy a decirles algo, en la agencia de viajes le entregaron a Mara una guìa que ella nunca se molestò en mirar y por eso jamàs se enterò cual era el plato favorito en la gastronomia francesa.
Se dirigiò a una mesa en la que en una tableta se leia su nombre en letras doradas, digno de una reina y màs hinchada se puso. Cuando se acerca el meitre para aportarle la carta, esperando todos los honores dibujò una gran sonrisa que se apagò al instante al escuchar un grito: - !Señor Gerardo !, corra para que me ayude a cazar a esta la rana, la màs grande de las tres de las que se escaparon de la cazuela.:
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a llamarla Mara, que también, aunque no significa lo mismo es bonito.
Dice un refràn de ranas que no hay nada peor que una rana pequeña con pretenciones grandes y ese le venia como anillo al dedo. Pero si alguién se lo huviera dicho
escucharia por respuesta:-Si tuviera un anillo no fueran tan horribles mis dedos....
-No tendràn otra cosa que hacer que pasarse el dia cazando moscas? -Qué incivilizadas somos,el mundo entero ya escucha mùsicas con aparatos sonoros sofisticados y nosotras seguimos con la misma estupida cantaleta - y para qué? - ah, claro, para alabar y ser las payasas de esa mojada que a veces desborda este horrible y oscuro charco y nos hace rodar como balines....! qué vida esta! y las lamentaciones no terminaban nunca, pero tenia que conformarse, aquel era su sitio; -Pero quién dice que los sueños no se cumplen y el suyo le cayò del cielo mientras dormia bajo una hoja de yagruma que le servia de techo perfecto.
Mara descansaba de su ùnica fatiga, la de lamentarse todo el dia, que terminaba siempre con su eterna frase: ! qué cansada estoy! ya les he dicho que la soluciòn le cayò del cielo, su sueño podria cumplirse...
Una hoja( esta vez no de un àrbol) cayò sobre su techo y al sentirse atrapada chillò molesta:-que barbaridad y siempre dicen que me lamento por todo, pero ni dormir tranquila puedo-y echa una furia se levantò dispuesta a formarsela al culpable de aquella interrupciòn...Pero el efecto fue contrario, por primera vez en su vida sus ojos ya grandes los fueron
aun màs y la boca màs grande que los ojos y su grito màs grande que los otros dos -estoy salvada, esto si es suerte.
Era una hoja de no sé que revista que anunciaba: " Cumpla su sueño conozca Paris, gane un viaje con su talento"... Que nadie me pregunte como, pero quién tanto se quejaba de su fea voz gracias a ella logrò un primer premio; un billete de aviòn a Parìs la ciudad luz, la capital de los artistas...a Mara eso le sonaba a tonterias de otro tipo de soñadores; el suyo si queera grande: las grandes avenidas, la gente elegante, la vida refinada, los restourantes finos....
Toda una semana para dar la vuelta de esa inmensa ciudad sin tener que dar un salto,es eso a lo que ella llamaba la gran vida; por cada sitio por el que pasaba
los ojos de tanta admiracion se le hacian màs grande
y de tantas exclamaciones la boca se le hacia màs grande y de tantas pretenciones y ambisiones que tenia en su interior se fue inflando, inflando, inflando; ella que fue siempre una minuscula ranita
ahora era un especimen digno de admirar. -Yo lo sabia, que esto y no otra cosa era lo mio!
Ultima destinacion, un suntuoso restaurante del centro de la ciudad, alli donde todo brilla, todo perfuma y todo hace delirar. Qué salòn, qué cortinas, qué platos qué.....! pero antes de continuar voy a decirles algo, en la agencia de viajes le entregaron a Mara una guìa que ella nunca se molestò en mirar y por eso jamàs se enterò cual era el plato favorito en la gastronomia francesa.
Se dirigiò a una mesa en la que en una tableta se leia su nombre en letras doradas, digno de una reina y màs hinchada se puso. Cuando se acerca el meitre para aportarle la carta, esperando todos los honores dibujò una gran sonrisa que se apagò al instante al escuchar un grito: - !Señor Gerardo !, corra para que me ayude a cazar a esta la rana, la màs grande de las tres de las que se escaparon de la cazuela.:
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