Teníamos

Me miro en el espejo que son tus ojos y me rebelo. Teníamos... ¡Qué maravillosos versos! ¡Qué cruel realidad cuando se manifiesta! Para apreciar el presente, y no me refiero a cegar los ojos al pasado, mi truco es observar a la persona que AHORA tengo frente a mí y, en lugar de pensar en lo que pudo ser, recuerdo unos versos de Pedro Salinas, de su obra "La voz a ti debida", y comienzo a recuperar mi confianza en el presente y, quizá, en el futuro.

Te dejo esas estrofas en este comentario, con tu permiso, componiendo de soslayo un dueto entre el maestro Salinas... y la maestra Iset:

Yo no necesito tiempo
para saber cómo eres:
conocerse es el relámpago.
¿Quién te va a ti a conocer
en lo que callas, o en esas
palabras con que lo callas?
El que te busque en la vida
que estás viviendo, no sabe
mas que alusiones de ti,
pretextos donde te escondes.
Ir siguiéndote hacia atrás
en lo que tú has hecho, antes,
sumar acción con sonrisa,
años con nombres, será
ir perdiéndote. Yo no.
Te conocí en la tormenta.
Te conocí, repentina,
en ese desgarramiento
brutal de tiniebla y luz,
donde se revela el fondo
que escapa al día y la noche.
Te vi, me has visto, y ahora,
desnuda ya del equívoco,
de la historia, del pasado,
tú, amazona en la centella,
palpitante de recién
llegada sin esperarte,
eres tan antigua mía,
te conozco tan de tiempo,
que en tu amor cierro los ojos,
y camino sin errar,
a ciegas, sin pedir nada
a esa luz lenta y segura
con que se conocen letras
y formas y se echan cuentas
y se cree que se ve
quién eres tú, mi invisible.
 
Me miro en el espejo que son tus ojos y me rebelo. Teníamos... ¡Qué maravillosos versos! ¡Qué cruel realidad cuando se manifiesta! Para apreciar el presente, y no me refiero a cegar los ojos al pasado, mi truco es observar a la persona que AHORA tengo frente a mí y, en lugar de pensar en lo que pudo ser, recuerdo unos versos de Pedro Salinas, de su obra "La voz a ti debida", y comienzo a recuperar mi confianza en el presente y, quizá, en el futuro.

Te dejo esas estrofas en este comentario, con tu permiso, componiendo de soslayo un dueto entre el maestro Salinas... y la maestra Iset:

Yo no necesito tiempo
para saber cómo eres:
conocerse es el relámpago.
¿Quién te va a ti a conocer
en lo que callas, o en esas
palabras con que lo callas?
El que te busque en la vida
que estás viviendo, no sabe
mas que alusiones de ti,
pretextos donde te escondes.
Ir siguiéndote hacia atrás
en lo que tú has hecho, antes,
sumar acción con sonrisa,
años con nombres, será
ir perdiéndote. Yo no.
Te conocí en la tormenta.
Te conocí, repentina,
en ese desgarramiento
brutal de tiniebla y luz,
donde se revela el fondo
que escapa al día y la noche.
Te vi, me has visto, y ahora,
desnuda ya del equívoco,
de la historia, del pasado,
tú, amazona en la centella,
palpitante de recién
llegada sin esperarte,
eres tan antigua mía,
te conozco tan de tiempo,
que en tu amor cierro los ojos,
y camino sin errar,
a ciegas, sin pedir nada
a esa luz lenta y segura
con que se conocen letras
y formas y se echan cuentas
y se cree que se ve
quién eres tú, mi invisible.

Noah, qué comentario tan hermoso me has dejado, apenas escribo porque me embarga la emoción. Me alegra que estés recuperando la confianza en el presente, y vaya qué palabra es esa, significa: 'aquí, ahora y regalo', imagina el regalo que me has dado cuando he leído esto ahora.

Muchísimas gracias por los versos de Salinas, nunca los había leído y vaya que me arrepiento.

Gracias por estar siempre presente :::hug:::
 
Teníamos que habernos conocido
en otro tiempo
bajo otras tempestades.




Teníamos que habernos cruzado
en otras esquinas
habernos embriagado
en otros bares,
pubs de mala muerte.

Teníamos que habernos descubierto
vírgenes, ultrajados
habernos refugiado
en la sombra de la negra madre.

Haber propiciado el encuentro
con otras lágrimas.





bUENA ENTREGA AMIGA POETA, UN PLACER PASAR POR TUS LETRAS. uN GRAN ABRAZO Y MILES DE BESOS.
 
Teníamos que habernos conocido
en otro tiempo
bajo otras tempestades.



Teníamos que habernos cruzado
en otras esquinas
habernos embriagado
en otros bares,
pubs de mala muerte.

Teníamos que habernos descubierto
vírgenes, ultrajados
habernos refugiado
en la sombra de la negra madre.

Haber propiciado el encuentro
con otras lágrimas.
Genial y excelente.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba