Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Húmeda era la tarde,
el gris dominaba el camino;
vientos guardaban su alarde,
parado estaba el molino.
el gris dominaba el camino;
vientos guardaban su alarde,
parado estaba el molino.
Daba la mano a su madre
el niño de frío aterido;
pasea el abuelo de embargue
su ocaso más colorido.
el niño de frío aterido;
pasea el abuelo de embargue
su ocaso más colorido.
Pensaba en aquel que fue padre
los años de un padre sentido;
rezaba al sol que lo aguarde
por niño ateo mal herido.
los años de un padre sentido;
rezaba al sol que lo aguarde
por niño ateo mal herido.
Se presta la luna alabarle
muriendo la tarde de olvido;
renace en la noche de estable
brillante y desconocido.
muriendo la tarde de olvido;
renace en la noche de estable
brillante y desconocido.
Contiene a su aurora al mirarse
tinieblas de un valle cautivo;
y llama a los vientos que arden
Los fuegos quedaron altivos.
tinieblas de un valle cautivo;
y llama a los vientos que arden
Los fuegos quedaron altivos.
Los pasos podían contarse
del árbol que anda en lo vivo;
anclado en el mar de su calle,
el barco murió al puerto asido.
del árbol que anda en lo vivo;
anclado en el mar de su calle,
el barco murió al puerto asido.
Se queda en la noche,
se muere en la tarde;
despide la antorcha
su fuego derroche;
acaba en su arde
camino que es trocha,
y queda la salve
al padre del ave
Saludo que escarcha
en la piel de su corcha.
se muere en la tarde;
despide la antorcha
su fuego derroche;
acaba en su arde
camino que es trocha,
y queda la salve
al padre del ave
Saludo que escarcha
en la piel de su corcha.
Silencio
Se escucha una voz:
¡Padre!, creí que te estaba buscando,
por eso yo estaba rezando
y siempre anduviste conmigo.
¡Padre!, creí que te estaba buscando,
por eso yo estaba rezando
y siempre anduviste conmigo.
La muerte se queda estandarte,
el muerto se va a su camino;
la vida sigue adelante,
su liga es la lid del racimo;
batallas de vid embriagantes
que dejan los años añejos
Garantes de todo buen vino.
el muerto se va a su camino;
la vida sigue adelante,
su liga es la lid del racimo;
batallas de vid embriagantes
que dejan los años añejos
Garantes de todo buen vino.

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