Hada
Poeta fiel al portal
Conversiones de la noche
I
Desenterramos nuestras voces,
las palabras fulguran vírgenes
en el lugar de la saliva.
Buscamos el beso
como un faro que estira sus labios
hacia la frontera de las sombras;
insistencia adormecida de querernos
con la desesperación de los nombres,
con el amor volátil que cabalga los tobillos
y se desvanece, amorfo,
entre los fantasmas de la niebla.
II
Llegas tarde a través de los sonidos.
El mundo que cae en mi corazón es apenas un trazo,
un verso que desciende por la costilla como un niño herido.
Respiro el néctar de tus huellas
en la inestable longitud de la noche,
tu recuerdo me extingue,
me desenlaza del puño.
............Ya anticipo el filo de la luz
.............sumergida en el cuchillo.
III
De repente: la vida,
la manía del cuerpo
en un día que se termina
antes que uno mismo,
el silencio que te devora
la columna como un pábilo
que concluye su oficio,
sabes que tu existencia
es un objeto roto e invisible,
has padecido esta ruina.
..............Basta un latido fuera de la piel
..............para renovar tu invernáculo
..............sobre la costumbre de la herida.
“No quiero que me repitan que los muertos no pierden la sangre” F.G.Lorca
I
Desenterramos nuestras voces,
las palabras fulguran vírgenes
en el lugar de la saliva.
Buscamos el beso
como un faro que estira sus labios
hacia la frontera de las sombras;
insistencia adormecida de querernos
con la desesperación de los nombres,
con el amor volátil que cabalga los tobillos
y se desvanece, amorfo,
entre los fantasmas de la niebla.
II
Llegas tarde a través de los sonidos.
El mundo que cae en mi corazón es apenas un trazo,
un verso que desciende por la costilla como un niño herido.
Respiro el néctar de tus huellas
en la inestable longitud de la noche,
tu recuerdo me extingue,
me desenlaza del puño.
............Ya anticipo el filo de la luz
.............sumergida en el cuchillo.
III
De repente: la vida,
la manía del cuerpo
en un día que se termina
antes que uno mismo,
el silencio que te devora
la columna como un pábilo
que concluye su oficio,
sabes que tu existencia
es un objeto roto e invisible,
has padecido esta ruina.
..............Basta un latido fuera de la piel
..............para renovar tu invernáculo
..............sobre la costumbre de la herida.
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