amakeme
Poeta recién llegado
Pero ¡Qué desengaño penoso!
¿Quién ha visto ridículo tal?
Mala hierba que crece en jardines
emulando a las flores más bellas,
desarrolla fealdad frente a ellas
causa risa en lugar de algún mal,
¿Quién supiera sus pérfidos fines
y adivina final desastroso?
Pero ¡Qué desengaño penoso!
¿Quién ha visto ridículo tal?
El insecto que brinca, que salta
pretendiendo alcanzar las estrellas
dirigiendo infeliz sus querellas
hacia el llano confín celestial;
la vergüenza primaria le falta
y por eso se cae en un pozo.
Pero ¡Qué desengaño penoso!
¿Quién ha visto ridículo tal?
La bellaca mujer que ambiciona
los favores del hombre casado
y con tal de tenerlo a su lado
se comporta de forma inmoral,
solo baña la ruin lagartona
a su nombre en un cieno fangoso.
Pero ¡Qué desengaño penoso!
¿Quién ha visto ridículo tal?
Resbalosa que anhela cortejo
y le pesan bastante los años
y se pone a chatear con extraños
y se siente mujer muy fatal
¡Que le den por favor un espejo
para ver si lo encuentra chistoso!
Pero ¡Qué desengaño penoso!
¿Quién ha visto ridículo tal?
¿Quién ha visto ridículo tal?
Mala hierba que crece en jardines
emulando a las flores más bellas,
desarrolla fealdad frente a ellas
causa risa en lugar de algún mal,
¿Quién supiera sus pérfidos fines
y adivina final desastroso?
Pero ¡Qué desengaño penoso!
¿Quién ha visto ridículo tal?
El insecto que brinca, que salta
pretendiendo alcanzar las estrellas
dirigiendo infeliz sus querellas
hacia el llano confín celestial;
la vergüenza primaria le falta
y por eso se cae en un pozo.
Pero ¡Qué desengaño penoso!
¿Quién ha visto ridículo tal?
La bellaca mujer que ambiciona
los favores del hombre casado
y con tal de tenerlo a su lado
se comporta de forma inmoral,
solo baña la ruin lagartona
a su nombre en un cieno fangoso.
Pero ¡Qué desengaño penoso!
¿Quién ha visto ridículo tal?
Resbalosa que anhela cortejo
y le pesan bastante los años
y se pone a chatear con extraños
y se siente mujer muy fatal
¡Que le den por favor un espejo
para ver si lo encuentra chistoso!
Pero ¡Qué desengaño penoso!
¿Quién ha visto ridículo tal?
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