coral
Una dama muy querida en esta casa.
Ahora es hierba,
su imperecedero frescor
arremolina entre mis vuelos de poeta,
sólo puedo absorber su verdor
como savia; como alimento,
sólo su recuerdo.
Muerde uno a uno mis dedos,
jala el gatillo de mis verbos,
la esperanza de cuatro pétalos se ciega
y susurra al oído de las hojas
su abandono de piedra
que abraza las palabras
donde ella reposa:
mi memoria.
Es mi memoria;
ella canta porque es más que mi canto
es más que dos bocas entreabiertas
enamorando espejos
lamiendo el rubor de su propio rostro;
mi rostro que imita a su reflejo.
A veces evitamos las miradas,
hasta que vuelvo a llover
y ella llueve conmigo.
¡Que bella es tu inspiración! lindas y fresca metáforas, con un lido ý romántico lenguaje poéti.Me encantó leer tu inspiración.Estrellas ymis saludos.