susoermida
Poeta recién llegado
A veces, camino por las calles como si estuviera despidiéndome de algo.
Son mis pasos ecos lejanos, turbias necesidades de manifestarme al camino.
Voy por calles rectas, curvas, torcidas, en cuesta y siempre acabo empezando
/de nuevo.
Son conclusiones y dudas, caminos que no sumo a cuenta pues ellos solos se instalan
silenciosos en la determinante suma de la memoria.
Doy vueltas sin saber lo que busco o simplemente busco dándole vueltas a
/una intención ciega.
Entro en los bares y me apoyo en el mostrador como extendiéndome sobre
lapidas sobadas, sobre otros roces que dejaron sensaciones parecidas, iguales.
Algún cenicero guarda cenizas como elementales restos de hogueras y a veces,
/sobre ellas,
billetes de lotería rotos en mil pedazos: esperanzas deshechas sobre la intención fallida.
Allí consumo los minutos hasta que el reloj me empuja de nuevo con su esfera.
Su minutero inquieto y saltón me cuenta de nuevo los pasos futuros y la esencia
del vino embota mis sentidos y me olvido de las condiciones horarias:
de esas aspas que me señalan dando vueltas como si supieran todo de mi.
Son mis pasos ecos lejanos, turbias necesidades de manifestarme al camino.
Voy por calles rectas, curvas, torcidas, en cuesta y siempre acabo empezando
/de nuevo.
Son conclusiones y dudas, caminos que no sumo a cuenta pues ellos solos se instalan
silenciosos en la determinante suma de la memoria.
Doy vueltas sin saber lo que busco o simplemente busco dándole vueltas a
/una intención ciega.
Entro en los bares y me apoyo en el mostrador como extendiéndome sobre
lapidas sobadas, sobre otros roces que dejaron sensaciones parecidas, iguales.
Algún cenicero guarda cenizas como elementales restos de hogueras y a veces,
/sobre ellas,
billetes de lotería rotos en mil pedazos: esperanzas deshechas sobre la intención fallida.
Allí consumo los minutos hasta que el reloj me empuja de nuevo con su esfera.
Su minutero inquieto y saltón me cuenta de nuevo los pasos futuros y la esencia
del vino embota mis sentidos y me olvido de las condiciones horarias:
de esas aspas que me señalan dando vueltas como si supieran todo de mi.