lluviadeabril
lluvia & rain
Quizá fue tu manera de respirar para quedarte
de ser incienso y pétalo entre rizos
de ser motivo por motivo de mi piel.
Quizá sea que tú fuiste
el sembrador de síes; el botón de tu beso
más sincero abriéndose en mis labios
guardándose después y para siempre
entre hojas de carne y papel.
Quizá fue que abriste grietas en el alma
aun sabiendo que sembrabas hojas en el agua
y esperando casi nada disté todo.
O tal vez fue que siempre entendiste
ser el dueño de mi nada, de esas frases
ininteligibles, del susurro peculiar,
incoherente, ansioso e impaciente
del deseo en la antesala
de un encuentro de alma y cuerpo
ambos desnudos, mas el alma
que el cuerpo.
Quizá fue que me volviste Sí en tus brazos
y sin pronunciarlos también tú los sentiste,
los escribiste en esa hoja donde te conocí
en la antesala de mi vida
y de los síes y de los besos más honestos.
Quizá por eso y tanto más es que recuerdo lo que quiero
y olvidaré cuando las grietas cierren para siempre
y el agua no lleve nunca hojas.
Cuando los síes
sean un quizá con dudas y lamentos
y entre los rizos no viva más tu aliento
,entonces, sin duda, te olvidaré.
de ser incienso y pétalo entre rizos
de ser motivo por motivo de mi piel.
Quizá sea que tú fuiste
el sembrador de síes; el botón de tu beso
más sincero abriéndose en mis labios
guardándose después y para siempre
entre hojas de carne y papel.
Quizá fue que abriste grietas en el alma
aun sabiendo que sembrabas hojas en el agua
y esperando casi nada disté todo.
O tal vez fue que siempre entendiste
ser el dueño de mi nada, de esas frases
ininteligibles, del susurro peculiar,
incoherente, ansioso e impaciente
del deseo en la antesala
de un encuentro de alma y cuerpo
ambos desnudos, mas el alma
que el cuerpo.
Quizá fue que me volviste Sí en tus brazos
y sin pronunciarlos también tú los sentiste,
los escribiste en esa hoja donde te conocí
en la antesala de mi vida
y de los síes y de los besos más honestos.
Quizá por eso y tanto más es que recuerdo lo que quiero
y olvidaré cuando las grietas cierren para siempre
y el agua no lleve nunca hojas.
Cuando los síes
sean un quizá con dudas y lamentos
y entre los rizos no viva más tu aliento
,entonces, sin duda, te olvidaré.
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