Darkness.cl
Poeta que no puede vivir sin el portal
Un silencio encogido
con susurros de hielo,
un corazón oprimido
que se congela de nuevo
¿Por qué me acechas el cielo?
¿Por qué me hieres el nido?
Tiembla mi aliento cautivo
ante tu aciaga presencia
y se transforma en gemido,
condena y penitencia.
Mi rostro se disuelve ante el espejo dormido,
es un recuerdo dañino, que murmura y envuelve
La sombra regenera su altar homicida,
no encuentro aleteos que logren disolver su ira
Ya no escucha la brisa ninguna campanada,
percibo difuso hasta el cantar de los olivos,
el ave y su trino se han quedado huérfanos en mi boca mutilada
Se ha clausurado el hechizo,
me ha contemplado la saña,
estoy temblando de frío
y no puedo hacer nada
con susurros de hielo,
un corazón oprimido
que se congela de nuevo
¿Por qué me acechas el cielo?
¿Por qué me hieres el nido?
Tiembla mi aliento cautivo
ante tu aciaga presencia
y se transforma en gemido,
condena y penitencia.
Mi rostro se disuelve ante el espejo dormido,
es un recuerdo dañino, que murmura y envuelve
La sombra regenera su altar homicida,
no encuentro aleteos que logren disolver su ira
Ya no escucha la brisa ninguna campanada,
percibo difuso hasta el cantar de los olivos,
el ave y su trino se han quedado huérfanos en mi boca mutilada
Se ha clausurado el hechizo,
me ha contemplado la saña,
estoy temblando de frío
y no puedo hacer nada