alicia Pérez Hernández
Poeta que no puede vivir sin el portal
El enojo de la madre naturaleza (seísmo en Japón)
No te veo, no te siento, no te percibo,
no avisas, no te anuncias, no esperas,
no das tregua, no respetas, no te detienes,
no te duele, no sientes, no lloras.
no manifiestas arrepentimiento, menos dolor.
no cedes al dolor de los demás,
¿Qué te hizo enojar?, ¿qué te apasiona?
Tragarte a mis hijos, arrasar con todo.
No te importan sus gritos de dolor,
no te inmutas ante el llanto de los débiles,
no te incomoda la angustia del anciano,
O el débil llanto del niño y su madre.
¿Qué te hace arrasar con toda tu fuerza,
al ser humano y sus propiedades?
¿Te hace feliz el desgarrador llanto
de una ciudad entera?
Te satisface llegar de noche, y agazapada,
con inmensa fuerza burlar la guardia.
Y entrar y tragarte una multitud, desesperada.
¿Qué te enoja tanto, para destrozar todo a tu paso?.
Más de diez mil gentes has desmenuzado.
Somos lamento mundial,
queja humana, orfandad y duelo, sin religión
clamamos al cielo, ¿y tú te has compadecido?,
¿Ruegos, cantos y oraciones
han apaciguado tu enojo?
¿De qué estás hecha, MADRE NATURALEZA
Que mis hijos has devorado, sin que te duela?
Soy la MADRE TIERRA y clamo por cada uno
de los hijos que me has quitado,
(oremos todos por Japon)
(Por lo tanto, el Señor vendrá como ladrón en la noche
Si no veláis, vendré y no sabréis la hora. Por lo tanto,
velad y orad, porque nadie sabe el día ni la hora AP 3;3)
Alicia Pérez Hernández
No te veo, no te siento, no te percibo,
no avisas, no te anuncias, no esperas,
no das tregua, no respetas, no te detienes,
no te duele, no sientes, no lloras.
no manifiestas arrepentimiento, menos dolor.
no cedes al dolor de los demás,
¿Qué te hizo enojar?, ¿qué te apasiona?
Tragarte a mis hijos, arrasar con todo.
No te importan sus gritos de dolor,
no te inmutas ante el llanto de los débiles,
no te incomoda la angustia del anciano,
O el débil llanto del niño y su madre.
¿Qué te hace arrasar con toda tu fuerza,
al ser humano y sus propiedades?
¿Te hace feliz el desgarrador llanto
de una ciudad entera?
Te satisface llegar de noche, y agazapada,
con inmensa fuerza burlar la guardia.
Y entrar y tragarte una multitud, desesperada.
¿Qué te enoja tanto, para destrozar todo a tu paso?.
Más de diez mil gentes has desmenuzado.
Somos lamento mundial,
queja humana, orfandad y duelo, sin religión
clamamos al cielo, ¿y tú te has compadecido?,
¿Ruegos, cantos y oraciones
han apaciguado tu enojo?
¿De qué estás hecha, MADRE NATURALEZA
Que mis hijos has devorado, sin que te duela?
Soy la MADRE TIERRA y clamo por cada uno
de los hijos que me has quitado,
(oremos todos por Japon)
(Por lo tanto, el Señor vendrá como ladrón en la noche
Si no veláis, vendré y no sabréis la hora. Por lo tanto,
velad y orad, porque nadie sabe el día ni la hora AP 3;3)
Alicia Pérez Hernández
Última edición: